El Bio-Bac/Renoven destruye las células tumorales, induce su apoptosis y potencia el sistema inmune

La eficacia del Bio-Bac/Renovén frente a las células cancerosas ha quedado nuevamente confirmada en laboratorio. Es más, se ha constatado que no sólo destruye las células tumorales sino que además induce su apoptosis y potencia el sistema inmune. Y todo ello sin dañar a las sanas. La investigación ha sido realizada en el Departamento de Inmunología Celular de Ebiotec, empresa española dedicada a la investigación y desarrollo en el campo de la inmunología molecular que dirige el prestigioso investigador español Ramón Cacabelos. Los resultados se recogen en un artículo que acaba de publicarse en Gen-T The EuroEspes Journal.

Siete años después de que unos sinvergüenzas intentaran impedir desde sus posiciones de dominio en la Administración que llegara a los enfermos el tesón de Rafael Chacón ha hecho posible que hoy no sólo se comercialice legamente en toda Europa con el nombre de Renoven –aunque su nomenclatura científica es FR-91– sino que nuevos estudios científicos avalen el producto certificando así el valor de los ensayos clínicos -en fases I, II y III- que habían sido realizados hace ya dos décadas en varios centros internacionales de investigación. Algo que a nuestro Ministerio de Sanidad y Política Social parece importarle bien poco a pesar de que hace sólo unos meses quedaron de nuevo acreditadas sus propiedades como potenciador y regulador del sistema inmune. Es el caso del estudio Effects of FR-91 on immune cells from healthy individuáis and from patients with non-Hodgkin lymphoma publicado en Journal of Biomedicine and Biotechnology en cuyas conclusiones podía leerse: «El uso del FR-91 se puede recomendar en aquellas situaciones patológicas en las que el sistema inmune está immunocomprometido y en las que el funcionamiento del sistema inmune deba ser restaurado».

Pues bien, ahora acaba de quedar igualmente demostrada su capacidad antitumoral con el trabajo titulado Effects of FR-91 on human tumor cell linesrealizado por el Departamento de Inmunología Celular de la empresa española de Biotecnología Ebiotec llegándose incluso a vislumbrar sus efectos sobre el complejo sistema genético que rige la apoptosis celular. Sus conclusiones no dejan lugar a dudas sobre las posibilidades del producto: «En conclusión -finaliza diciendo el estudio- el uso del extracto FR-91 demuestra un efecto de inducción a la apoptosis en varias líneas celulares tumorales humanas. Aunque se puedan llevar a cabo estudios futuros para aclarar los mecanismos por los cuales el FR-91 induce a la apoptosis en líneas celulares humanas los datos actuales indican que el FR-91 podría ser un compuesto quimioterapéutico útil en pacientes con diferentes tipos de tumores» (la negrita es nuestra). La diferencia con otros productos está en que éste es natural, no es tóxico, no provoca efectos secundarios y es fácil de administrar.

EFICAZ ACCIÓN ANTITUMORAL

El trabajo Effects of FR-91 on human tumor cell linesdirigido por Valter Lombardi -director de Biotecnología de Ebiotec– comienza recordando que el tratamiento del cáncer puede ser abordado con métodos más naturales y menos iatrogénicos que las quimioterápicos: «Estudios epidemiológicos y experimentales -afirma en el estudio- han demostrado que una variedad de nutrientes y componentes alimenticios exhiben diversas propiedades biológicas capaces de modular el sistema inmune de los mamíferos que podrían utilizarse para la prevención de muchas enfermedades degenerativas lo que sería más económico y menos doloroso representando un nuevo enfoque racional para el control del cáncer».

Tras realizar luego un breve repaso sobre las propiedades de las bacterias que residen en nuestro organismo señalando que las beneficiosas además de contribuir a un adecuado funcionamiento del sistema inmune «pueden ayudar a prevenir el cáncer en varias fases de desarrollo» el trabajo se centra en su objetivo específico: investigar la potencial actividad antitumoral de diferentes concentraciones de FR-91 -un lisado estandarizado de proteínas procedentes del género Bacillus– en líneas celulares de tumores humanos: SW872 (liposarcoma), SW982 (sarcoma sinovial humano), HL-60 (células promielocíticas), HS 274T (adenocarcinoma de mama), HS 281T (adenocarcinoma de mama), SA313.T (linfoma), H2126 (adenocarcinoma de derrame pleural), TOV 21G (cáncer de ovario epitelial) y WN 115 (melanoma).

Y la primera conclusión a la que llega el estudio a la vista de los datos obtenidos es que el FR-91 es citotóxico para las células tumorales al provocar la inhibición de su crecimiento. Capacidad citotóxica que no se limita a una única línea de células tumorales pues a diferencia de otros muchos productos el Renovén ha demostrado en este trabajo ser eficaz frente a cinco líneas diferentes observándose el mayor nivel de inhibición de crecimiento tumoral en células de liposarcoma y sarcoma sinovial -un 87%- seguidas de las de cáncer de ovario epitelial -un 85%- mientras en las de linforna se consiguió un 60% y en las promielocíticas un 48%. El producto mostró pues en estas dos últimas líneas celulares un efecto citotóxico menor pero igualmente significativo respecto de las células de las mismas líneas tumorales no tratadas.

La segunda conclusión -igualmente importante- fue que el efecto antiproliferativo de Renovén no es reversible. Para determinarlo células de liposarcoma, de sarcoma sinovial y de cáncer de ovario epitelial fueron tratadas con 25 microlitros / ml de FR-91 en un medio de cultivo durante 48 horas. Y tras ese tiempo el número de células decreció en un 50% en las líneas tratadas. «Una vez eliminado el FR-91 -se lee en el estudio- el número de células no se incrementó sino que mostró una disminución menor mientras el número de células en ausencia de tratamiento, como se esperaba, aumentó con el tiempo. Estos datos indican que el efecto del FR-91 no es reversible».

La última gran aportación del estudio fue profundizar en los mecanismos que hacen posible que el Renovén provoque la apoptosis celular.

MECANISMOS MOLECULARES

La apoptosis o muerte celular programada es una forma de suicidio celular genéticamente definida que ocurre de manera natural durante la morfogénesis, la renovación de los tejidos y la regulación del sistema inmunitario. Y es que determinados cambios en la regulación de los genes responsables de la apoptosis pueden acabar desembocando en un desarrollo tumoral.

Bueno, pues el estudio realizado en Ebiotec da un paso importante en la confirmación del Renovén como producto antitumoral al encontrar explicaciones a su efecto apoptótico sobre las células tumorales. Recordemos que las proteínas relacionadas con la apoptosis son las de la familia Bcl-2 pero la diferencia es que mientras una reprime la apoptosis -la Bcl-2– la otra la promueve -la Bax-. Ahora bien, los últimos estudios indican que la regulación de la apoptosis a través de ambas proteínas no se basa sólo en el nivel de las mismas sino también en la proporción que hay entre ambas.

«Para una mejor investigación de los mecanismos moleculares responsables de la apoptosis inducida por el FR-91 en las líneas celulares HL-60 (células promielocítica) HS 313. T (linfoma), SW872 (liposarcoma), SW982 (sarcoma sinovial humano) y TOV 21G (cáncer de ovario epitelial) -explican los autores- se analizó por RT-PCR la expresión génica de algunos genes relacionados con la apoptosis como los p53, p21, Bax y Bcl-2. Y el tratamiento con FR-91 causó una regulación a la baja de la expresión de genes Bcl-2 mientras otros genes no se vieron afectados por lo que resultó en un aumento relativo en la proporción Bax/Bcl-2». En otras palabras, el Renovén altera la proporción de la expresión de ambos genes favoreciendo de esta forma la apoptosis de las células tumorales.

POTENTE EFICACIA ANTITUMORAL

Obviamente quisimos profundizar en los resultados así que pedimos hablar con el biólogo español Enrique Martínez, director técnico de Geamed -la empresa fabricante del Renovén / Bio-Bac– que nos atendería sin problemas.

¿Qué es lo que se ha demostrado con este estudio que no se hubiera hecho ya?

-En estudios anteriores demostramos que el FR-91 o Renovén es citotóxico en el caso de algunas líneas tumorales humanas cultivadas in vitro. Y lo que hemos hecho ahora ha sido demostrar que es igualmente útil en otras líneas tumorales. Confirmándose por supuesto los datos que ya se conocían: es un citotóxico selectivo. Es decir, mata las células tumorales sin afectar a las sanas al tiempo que estimula el sistema inmune. Constatado ello el nuevo estudio se centraría luego en intentar desentrañar el mecanismo por el que eso se produce. Porque sabíamos que el FR-91 lleva a la muerte a las células tumorales pero no sabíamos si porque simplemente las destruye o porque además consigue inducir la apoptosis. Bueno, pues este experimento ha constatado que hace las dos cosas: destruye las células tumorales y además induce la apoptosis.

Un descubrimiento especialmente importante, ¿no?

-Sí, porque casi toda la investigación a nivel internacional que se está haciendo en el ámbito del cáncer va encaminada a regular precisamente el mecanismo de la apoptosis ya que las terapias actuales ni siquiera tienen acción selectiva. Actúan cazando moscas a cañonazos. Y, claro, acaban afectando no sólo a las células tumorales sino también a las sanas. Obviamente se procura que los efectos secundarios sean los menores posibles, pero la realidad es que los quimioterápicos que se están utilizando afectan a todo tipo de células mientras eso no sucede con el FR-91. Éste destruye las células tumorales sin afectar a las sanas a la vez que eleva las defensas naturales del organismo para evitar la oncogénesis, es decir, la formación tumoral.

Es decir, el Bio-Bac/FR-91/Renovén destruye por sí mismo las células cancerosas, devuelve a las células tumorales su capacidad de apoptosis o suicidio y a la vez potencia el sistema inmune. ¿Y todo gracias a unas proteínas procedentes de un tipo de bacterias del género de los bacilos que es lo que contiene en realidad el producto?

-Efectivamente. Tal fue el excepcional descubrimiento de D. Fernando Chacón. Sólo que él encontró esas bacterias porque estaba precisamente buscando algo que actuara así. Hasta que un día, tras décadas de investigación en laboratorio, comprobó que hay una serie de microorganismos que portan unas proteínas con especificidad frente a otro tipo de proteínas. Ése fue su gran hallazgo: proteínas que contienen la información adecuada y están en el planeta desde nuestros orígenes. Hoy sabemos que esas proteínas reaccionan ante otras bloqueándolas e impidiendo su acción patógena y además pueden actuar sobre rutas metabólicas defectuosas. Se trata de proteínas procedentes de bacterias con acción inmunorreguladora, inmunoestimulante y apoptótica. Proteínas que probablemente antes tomábamos porque estaban siempre presentes en nuestra alimentación y ahora no tanto. Y es que hay bacterias que permiten producir antibióticos para destruir determinados microbios patógenos pero hay otras que además aportan proteínas que ayudan a regular nuestro sistema inmunitario y a recuperar la salud.

En este estudio se ha constatado in vitro que el producto es útil en las cinco líneas celulares usadas siendo excelente la respuesta en tres de ellas…

-Sí, se han obtenido respuestas muy importantes en tres líneas tumorales: liposarcoma, sarcoma sinovial y adenocarcinoma ovárico. En estas tres líneas hemos obtenido una inhibición del crecimiento de hasta el 87% en comparación con las células no tratadas. En los tres niveles de concentración testados: 10, 25 y 50 microlitros. De forma dosis-dependiente; es decir, cuánto más alta ha sido la dosis más alta ha sido la respuesta. Hasta llegar al 87% de inhibición del crecimiento tumoral. En las otras dos líneas con 10 microlitros no observamos respuesta estadísticamente significativa pero a dosis de 25 y 50 se produce una respuesta que llega a alcanzar el 50-60 % de inhibición del crecimiento tumoral.

¡El 87 %! En todo caso, ¿supone eso que no es posible lograr una respuesta aún mejor? ¿No se podría conseguir el 100%?

-Esa pregunta sólo puede responderse con un nuevo estudio. En este protocolo estaba previsto aplicar sólo esas tres dosis pero como sabemos que la respuesta es dosis-dependiente es de suponer que aumentando la dosis podría obtenerse un resultado aún mejor. Obviamente suponemos también que habrá un umbral de dosis en el que la respuesta ya no sea mejor. Lo que sí es seguro en cualquier caso es que incluso a concentraciones tan bajas el producto tiene un efecto citotóxico alto en las células cancerosas porque no afecta a las sanas.

A los resultados en estas cinco líneas tumorales cabría añadir el obtenido en el anterior estudio en el que se examinó el efecto del FR-91 sobre el linfoma no hodking.

-Efectivamente. El estudio sobre activación del crecimiento linfocitario se hizo con células de voluntarios sanos y de pacientes con linfoma no hodking; y entre las líneas de células tumorales de este segundo experimento una de ellas era de linfoma y otra de leucemia promielocítica.

Debo resaltar en cualquier caso que la respuesta de los quimoterápicos que se utilizan en casos de linfomas es muy escasa y sin embargo el FR-91 ha conseguido una inhibición del crecimiento de un ¡50-60 %! Yo no conozco ningún producto en el mundo que obtenga tan buen resultado in vitro con células de linfoma y de leucemia.

Y voy a añadir algo: sabemos que el FR-91 mata las células cancerosas sin afectar a las sanas, recupera la capacidad de apoptosis de muchas y potencia el sistema inmune… pero aún hay más. Por ejemplo, una de las citoquinas que induce es ¡el factor necrosante de tumores! Y también induce la producción de ¡interferón gamma! Hablamos de sustancias responsables, entre otras cosas, de la necrosis hemorrágica de los tumores. Y todo ello, ¿con qué efectos secundarios? ¡Con ninguno!

¿Las líneas tumorales sobre las que se han obtenido tan buenos resultados cuántos tipos de tumores podrían abarcar?

-Hemos tenido éxito en más del 50% de las líneas tumorales que hemos probado lo que podría llevarnos a pensar que puestos a probar el FR-91 en todas las líneas tumorales quizás podríamos obtener la misma respuesta en el 50-60 % de las mismas. Lo que sí sabemos es que sobre esas cinco tenemos muy buenos resultados. En cuanto al resto de los tumores, aun poniéndonos en el peor de los casos y no se obtuviera una respuesta citotóxica, lograríamos al menos inducir una respuesta inmune que ayude al organismo a luchar contra el tumor. Y a paliar los graves efectos

INMUNOESTIMULANTE E INMUNORREGULADOR

Hemos visto que en las conclusiones del estudio se afirma que el FR-91 se puede recomendar «en cualquier situación de inmunodepresión». Luego no sólo es útil en casos de cáncer…

-El FR-91 tiene una particularidad muy especial como han confirmado los estudios in vitro de Ebiotec: es especialmente eficaz en la producción de citoquinas que, como se sabe, tienen una acción directa sobre la proliferación de linfocitos y otra serie de sustancias que inciden en un mejor funcionamiento del sistema inmune. También comprobamos que entre las citoquinas cuya producción induce hay algunas directamente relacionadas con la citostasis y la citotoxicidad de las células tumorales. En los experimentos de Ebiotec se cultivaron linfocitos de voluntarios sanos y de pacientes con linfoma no hodking, se estimularon con distintas concentraciones de FR-91, se midieron sus incrementos frente a los mismos cultivos sin estimular y se observó un aumento en la producción total de linfocitos. Pero el efecto más significativo que mostró el FR-91 fue la inducción de citoquinas.

Eso en cuanto a su faceta como inmunoestimulante pero, ¿por qué es también inmunorregulador?

-Porque entre las citoquinas que induce se encuentran una serie de interleuquinas -entre ellas la interleuquina 2, hasta la fecha la más importante de las que se conocen- que son las que regulan el tráfico inmunitario activando al alza o a la baja la producción de unos determinados tipos de linfocitos. Lo que se ha observado ahora es que en los linfocitos de los voluntarios sanos la activación sólo tenía incidencia sobre un determinado tipo de linfocitos concretos, los CD3, que se emplean para la caracterización y la numeración en el transcurso de patologías del sistema inmunitario: déficits inmunitarios, enfermedades autoinmunes, hipersensibilidad, infecciones virales, restauración inmunitaria después del trasplante de médula ósea y/o de órganos. Sin embargo en los pacientes con linfoma no hodking lo que regulaba además eran los linfocitos con antígenos de activación linfocitaria, moléculas de la membrana celular que incrementan su expresión durante o después de la activación de las células linfoides. Estos antígenos tienen diversas funciones pero en su mayoría participan en la inducción y/o regulación de la activación y proliferación de linfocitos por lo que tienen un papel importante en la fisiología del sistema inmune y en la patogenia de enfermedades mediadas inmunológicamente.

¿Entonces podría decirse que es la inteligencia biológica del organismo la que aprovecha el producto como más le conviene?

-Efectivamente. El FR-91/Renovén tiene respuesta inmunoestimulante e inmunomoduladora porque estimula la producción de linfocitos y de los moduladores de la respuesta inmunitaria.

¿Y qué ventajas ofrece frente a otros productos?

-La principal ventaja es que como inmunoestimulante e inmunomodulador actúa sobre la respuesta inmunitaria mediada por células T; en experimentos anteriores ya habíamos demostrado que no actúa sobre la producción de linfocitos B. Entre otros aspectos de la respuesta inmunitaria mediada por los linfocitos B está la memoria inmune y el hecho de que no aumente su producción evita que el organismo termine presentando resistencia al FR-91 por lo que puede ser tomado durante mucho tiempo sin que el organismo deje de percibir los beneficios de su consumo. Otra ventaja sustancial es que el hecho de dejar de tomarlo no implica que el organismo deje de producir lo que necesita. Si tomas FR-91 no estás administrando interleuquina 2 -que es lo que se eleva en el organismo-, lo que estás haciendo es activar su producción. Y si la producción está en sus niveles normales el organismo no va a producir más. Ahora bien, si lo que se necesita es estimular -por la razón que sea- la producción de interleuquina 2 entonces el FR-91 induce esa respuesta. Por tanto no provoca el efecto de algunos medicamentos que a base de aportar determinadas sustancias durante un tiempo acaban anulando la capacidad del organismo para producirlas por sí mismo. Por esa razón puede tomarse como preventivo ante una situación de estrés inmunitario. Con el FR-91 ayudaríamos a nuestro organismo a que respondiera mejor y disminuyera por ejemplo el número de catarros o alergias primaverales.

EL FUTURO

¿Podría decirse que las dos investigaciones de las que hablamos efectuadas en Ebiotec no han hecho en realidad sino demostrar los buenos resultados del producto?

-Los resultados constatan en efecto lo que nosotros ya sabíamos del producto porque como usted sabe había estudios anteriores que demostraban sus propiedades pero no fueron publicados -por distintas razones- y esa información no llegó ni a los expertos ni a los médicos. De ahí que ahora Rafael Chacón asumiera el gasto de volver a hacer nuevos estudios que corroboraran los resultados de los primeros. Y es evidente que éstos suponen un completo espaldarazo. Habrá quien se resista a creerlo dado que no hay en el mundo ningún otro producto que consiga tan excelentes resultados pero lo cierto es que los estudios están ahí. Que los lean y juzguen pues investigadores y oncólogos, comprueben si están hechos con rigor. Yo le aseguro que es así.

Tenemos entendido que una universidad pública se ha interesado en colaborar en la investigación sobre el FR-91/Renovén. ¿Es así?

-Mire, Rafael Chacón no recurrió a la universidad en estos años por el desprestigio que supuso la conspiración denominada Operación Brujo. Recuérdese que la Administración retiró el producto del mercado, detuvo a muchas personas y cercenó la disponibilidad económica para desarrollarlo así que ha habido que esperar para hacer de nuevo esta reinvestigación. Pero en cuanto se ha podido se ha hecho. Y es que no es lo mismo acudir a un centro académico con el respaldo de unas investigaciones realizadas y publicadas por un centro del prestigio internacional de Ebiotec que tratar de convencerles de la verdad ante las burdas mentiras que entonces se vertieron. Así que puedo decirle que es cierto. En una universidad que no voy a mencionar de momento se han leído los trabajos hechos en Ebiotec y les han parecido tan interesantes que esperamos poder desarrollar conjuntamente con ella nuevas investigaciones. Es algo que puede abrir numerosas posibilidades.

Díganos entonces para terminar cuáles serían los siguientes pasos de investigación…

-Una vez hemos vuelto a constatar lo que ya sabíamos y empezado a desentrañar uno de los posibles mecanismos de acción del producto nos gustaría ampliar el estudio de la acción inmunitaria en patologías lo más concretas posibles. Por otro lado estamos inclinados a profundizar más en los mecanismos que promueven la citotoxicidad y la respuesta apoptótica intentando determinar la naturaleza concreta de las sustancias que lo logran pero no vamos a descomponer el FR-91 en trocitos para hacerlo más específico ya que no es lo que el organismo requiere. Nosotros sabemos que las sustancias que juntas componen hoy el FR-91/Renovén funcionan. Sin efectos secundarios. Juntas al organismo no le resultan extrañas. Las acepta y las deja funcionar. Por separado en cambio no sabemos cómo las aceptaría. Así que una cosa es que queramos saber por qué funciona su contenido a fin de adquirir un mayor conocimiento científico del producto pero no vamos a fraccionarlo. Lo que sí podemos hacer es buscar otras combinaciones ya que las posibilidades son muchas. Piense que estamos trabajando con un pool de bacterias que conforman el conglomerado que D. Fernando Chacón creó como terapia para ayudar en el mayor número posible de patologías -especialmente en casos de cáncer- pero hay otras combinaciones que podrían ser útiles en patologías concretas al tener acciones diferentes y habrá por ello que estudiarlo. Solo que no se tratará ya del FR-91/Renovén sino de otros productos nuevos.

Helena Santos

https://www.dsalud.com/reportaje/el-bio-bacrenoven-destruye-las-celulas-tumorales-induce-su-apoptosis-y-potencia-el-sistema-inmune/

Fuente; Revista Discovery Salud. Número 127- Mayo 2010

13/04/2022