Elena Rodríguez – Corresponsal en León – Agronews CyL
31 de Mayo de 2017

Cunícola Dima es una explotación familiar que da empleo a 17 personas en la Milla del Río

Hace casi cuatro décadas, Diego Pérez decidió dedicarse al sector cunícola, montó una explotación en La Milla del Río, en la ribera del río Órbigo, en el municipio leonés de Carrizo de la Ribera. Entonces, cuando hablaba de que su explotación contaba con 800 madres a muchos les parecía increíble que fuera posible tener ese número tan elevado. 38 años después, Cunícola Dima se ha convertido en la explotación más grande de todo el país, actualmente cuentan con 16.500 madres que alojan en unas instalaciones de 23.000 metros cuadrados, en las que también ceban a los conejos recién nacidos durante 42 días. Las madres, explica uno de los hijos de Diego, Iván una vez inseminadas tienen dos partos (con en torno a 9 crías cada una) y, aunque siempre hay alguna baja, alumbran unos 120.000 o 130.000 gazapos que están 42 días en cebadero. Después son llevados al matadero de Hermi, en Valladolid, con el que trabajan desde el inicio de esta empresa familiar. En Cunícola Dima trabajan 17 personas, los dos hijos del fundador tuvieron “claro” que querían seguir en la explotación, asegura Iván que “les gustaba y no pensaron en otra opción”.

 Granja tecnificada

Hace tres años realizaron una fuerte inversión de más de dos millones de euros con la que construyeron ocho naves más y avanzaron en la tecnificación. Según Iván Pérez, “el futuro pasa por mejorar las instalaciones más que por crecer” porque este negocio requiere mucho trabajo a los propietarios, “hay que estar muy encima y si aumentásemos el número de madres, casi dejaríamos de vivir”. Como muestra un botón, él se levanta diariamente a las 5.15 de la mañana para revisar  las naves y que todo funcione correctamente. Estos días se están arreglando los nidos porque el domingo comenzarán los partos. Se trata de una explotación con una tecnficación muy alta, por ejemplo el estiércol se retira de manera automática, la alimentación y la desinfección también están automatizadas, se controla la temperatura, la ventilación y la humedad de las naves e incluso la lactación de los gazapos está controlada por máquinas, “antes era nido por nido y ahora se puede hacer nave por nave”, explica Iván Pérez.

Las instalaciones tienen más de 23.000 metros cuadrados divididos en 23 naves, están construidas en la ladera de una montaña, sobre la que han ido haciendo bases, ampliando y construyendo por peldaños, hace tres años construyeron las últimas ocho naves. Para evitar la propagación de enfermedades en una granja de tanto tamaño, Iván Pérez incide en la importancia del control diario y en la vacunación de los animales.

Cunícola Dima también lleva a cabo un proceso de mejora genética con un cruce de una raza francesa y otra de Valencia, por las que han optado no tanto para aumentar la producción, sino para minimizar el riesgo de enfermedades entre los animales.

Precios que no cubren los costes

El sector cunícola ha pasado por meses muy complicados por el bajo precio al que se pagaba la carne. Asegura Iván Pérez que “el año pasado y el anterior fueron muy duros, este año la media es 1,63 euros por kilo y con eso se cubren gastos, pero el año pasado pagaron por debajo de los costes. Esta semana otra vez el precio está bajo, 1.50 euros el kilo, que  no sirve para cubrir costes a los que tengan algún crédito que devolver”. .

El precio está bajo y también lo está el consumo de carne de conejo, poco más de un kilo por habitante. Iván Pérez lo tiene claro, “la culpa es de las grandes superficies que ponen un precio muy alto comparado con lo que se paga al productor, hay mucho margen para ellas. Si estuviera a un precio más competitivo seguro que se consumiría mucho más”.

En La Milla del Río están censados en torno a 470 personas, por tanto Cunícola Dima tiene 35 conejas por cada habitante. Además la localidad cuenta con más explotaciones de este mismo sector.