Manuel Mateo Pérez

Actualizado Lunes, 1 noviembre 2021

 

El regreso de los extranjeros a la comunidad reactiva el sector, aunque aún está un 30% por debajo de las cifras de 2019; en las grandes ciudades se llega al 75% de ocupación

Un visitante desde el mirador alto de Canillas de Aceituno, en la Axarquía malagueña.M.M.P.

En Andalucía, el verano lo salvó el turismo nacional y el otoño lo hará el turismo extranjero, pero no con las cifras prepandémicas cuando aquel trimestre de hace dos años volvió a romper todos los récords históricos de ocupación. El turismo extranjero ha vuelto a elegir las costas andaluzas para disfrutar del otoño y encarar el invierno, pero el porcentaje de visitas y pernoctaciones es un treinta por ciento menor que en 2019. El turismo se recupera poco a poco, pero no con la velocidad que empresarios y administraciones acariciaban a comienzos del pasado verano. «Lo importante es la tendencia. Y los datos nos dicen que la tendencia va en aumento. Tardaremos un poco más, pero todo nos hace pensar que recuperaremos el pulso que dejamos antes de la crisis sanitaria», ha dicho el consejero de Turismo, Juan Marín.

El optimismo de la administración andaluza viene avalado por datos como los que este pasado viernes hizo públicos la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol. Su presidente José Luque anunció que octubre se cerró en Málaga con un 70,5 por ciento de ocupación, tres puntos por encima de las previsiones más optimistas, desveladas a principios del pasado verano. Las causas de estos buenos datos son dos: un verano prolongado con una climatología cálida y la eliminación de restricciones para viajar a España desde el extranjero. El turismo internacional ha estado próximo al setenta por ciento. El resto ha sido turismo procedente de España. No obstante, estos datos están siete puntos por debajo de los obtenidos en octubre de 2019. La Costa del Sol oriental lidera el turismo de otoño, en especial el municipio de Nerja. Pero lo que más crece es el turismo de interior donde destaca el empuje de ciudades como Antequera.

Marbella recuperó el pasado verano precios en sus habitaciones de lujo próximos a los de 2019. La ocupación internacional fue alta, pero los hoteles de lujo no se llenaron. El ayuntamiento de Marbella ha aprobado este viernes el plan parcial del Pinar que da luz verde a la construcción del hotel de lujo Four Seasons, el segundo de esta cadena después del que ha abierto en la plaza de Canalejas de Madrid. El Four Seasons de Marbella tiene unos números que apabullan: un cinco estrellas gran lujo en torno a doscientas habitaciones y cuatrocientas ochenta y seis viviendas, una superficie edificable de más de setenta y tres mil metros cuadrados, dos años de trabajo, dos mil quinientos puestos de trabajo y una inversión que supera los seiscientos cincuenta millones de euros. El empresario Ricardo Arranz, dueño de los terrenos, se felicitó por la aprobación del plan que abre la puerta a los trabajos de edificación: «Debemos de crear una Marca Marbella que englobe todo lo bueno que posee este destino: exclusividad, lujo, servicios, seguridad, clima… Marbella es la ciudad española que mejor representa el turismo de calidad en nuestro país y en nuestra región», ha dicho el presidente de los hoteles Villa Padierna.

Turismo interior

El turismo de ciudades también ha crecido. Sevilla, Granada y Córdoba trazan el triángulo escaleno del turismo urbano en Andalucía. Septiembre se cerró con una media del sesenta y cinco por ciento de ocupación y las previsiones del otoño, aun siendo algo menores, reflejan una tendencia al alza.

El turismo de interior, centrado en provincias como Jaén, Córdoba, Sevilla o Granada, ha vuelto a datos próximos a 2019. En la décimonovena feria de turismo de interior, celebrada en Jaén, los responsables públicos presentaron las líneas maestras de ‘Andalucía, Elección Natural’, la marca que busca captar la atención del viajero que busca en el interior, cada día más interesado en la enogastronomía, el turismo slow, la artesanía, el astroturismo o el geoturismo.

Los últimos datos demuestran, por ejemplo, que ha aumentado el turismo de cruceros, anclado en dique seco desde hacía dos años. En octubre Málaga ha recibido cincuenta cruceros, el mismo número que en ese mismo mes del año 2019. También aumenta el número de cruceros, aunque con distinta velocidad, en los puertos de Motril, Almería, Cádiz o Sevilla. La tecnología también ha entrado en este segmento turístico. La industria de cruceros se ha hecho más digital, con soluciones tecnológicas que se han implementado con extraordinaria rapidez y que en condiciones normales habrían esperado una década para su implementación y extensión en los puertos andaluces.

Si algo ha enseñado la pandemia es que la tecnología es la única solución posible frente a escenarios de confinamiento y control de la población. En este sentido, empresarios y administraciones públicas han caído en la cuenta de que la transformación digital es el camino más recto para alcanzar una industria turística competitiva y de calidad. «Sin la digitalización no hay posibilidades de crecimiento, ni siquiera de mantenimiento del actual estatus turístico», ha dicho estos días Manuel Alejandro Cardenete, viceconsejero de Turismo de la Junta de Andalucía. Para ello, la administración echa mano de universidades como la de Málaga que ha creado una cátedra de turismo digital y litoral, además de otras instituciones como Andalucía Lab. Este desarrollo tecnológico tiene como horizonte el denominado Plan General de Turismo Sostenible Meta 2027, sobre el que Andalucía quiere mostrarse al mundo como uno de los destinos más apetecibles, seguros y tentadores del planeta.

A la búsqueda de los más abultados bolsillos

El último avión en que se ha embarcado la Junta de Andalucía tiene como destino Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. La administración busca promocionar la región en los mercados de Oriente Medio, en especial en los viajeros de mayor poder adquisitivo. La crisis sanitaria cortó de raíz sus habituales estancias en la Costa del Sol. La clientela de aquellos países ha buscado en los últimos años el turismo familiar, lujo, salud y bienestar. Su gasto medio diario figura entre los más altos y la estancia media es de las más prolongadas. Desde el Golfo Pérsico hay vuelos directos a Málaga. Opera Saudia, compañía con bandera saudí, o Etihad, de Abu Dhabi, además de otras siete compañías que vuelan con escala.

https://www.elmundo.es/andalucia/2021/11/01/617d146821efa0c76b8b457d.html?intcmp=MNOT23801&s_kw=1

19/03/2023