Atacar las “células zombis”

Lamentablemente, además del mTOR, hay otras cosas que no funcionan bien en las células viejas. “Identificamos varios pilares importantes del envejecimiento”, dice el Dr. Sierra, del Instituto Nacional sobre el Envejecimiento. La lista suena como las plagas del Antiguo Testamento: inflamación, metabolismo descontrolado, células madre inactivas que no pueden reparar los tejidos del cuerpo, daños causados por el estrés, toxinas ambientales y radicales libres, y la disminución del “control de calidad”, lo que hace que no se eliminen las células peligrosas. Estos problemas aumentan el riesgo de todo, desde enfermedades cardíacas y derrames cerebrales hasta diabetes, osteoartritis, enfermedad de Alzheimer, enfermedad de Parkinson y cáncer.

Este es un punto importante. Si estos y otros problemas celulares son las causas subyacentes de tantas enfermedades, evitar que las células sucumban a ellos a medida que envejecen es una clave para prevenir las enfermedades. Es por esto que resTORbio, otras empresas nuevas de biotecnología y laboratorios universitarios que se ocupan de estudiar el envejecimiento en todo el país están lanzando un número sin precedentes de ensayos clínicos con seres humanos de compuestos experimentales dirigidos a estos pilares.

“Es un período de cautela”, dice el Dr. James Kirkland, director del Kogod Center on Aging de la Mayo Clinic en Rochester, Minnesota. “Los resultados interesantes en ratones no suelen serlo tanto en las personas. Es imposible pronosticar lo que mostrarán los estudios con seres humanos.”

Uno de los blancos principales son las “células zombis”, células viejas o «senescentes» que se niegan a morir y, en vez, se aferran a las articulaciones y a otros tejidos del organismo. Elaboran decenas de compuestos inflamatorios y otras sustancias químicas que contribuyen a la osteoartritis, la enfermedad de Alzheimer, el glaucoma, la hipertensión, la diabetes de tipo 2, la degeneración de los discos de la columna vertebral y problemas pulmonares, entre otros. En una gran cantidad de estudios con ratones, la eliminación de estas células senescentes estimuló la salud y alivió el dolor de la artritis, mejoró el funcionamiento renal y pulmonar, mejoró el estado físico, prolongó la vida y hasta engrosó el pelaje.

En enero, la revista EBioMedicine publicó el primer estudio que se haya realizado con seres humanos sobre un tratamiento para eliminar las células senescentes de los pulmones. Catorce personas con fibrosis pulmonar idiopática —una enfermedad mortal de los pulmones— tomaron una mezcla de los medicamentos dasatinib y quercetina durante tres semanas. El veredicto fue que la combinación de medicamentos fue segura, solo produjo un efecto secundario grave (neumonía) y pareció mejorar la capacidad básica de los voluntarios del estudio para ponerse de pie y caminar. También hubo indicios de que pudo haber reducido la actividad de las células senescentes, pero los investigadores dicen que se deben realizar estudios más amplios y extensos.

Entretanto, Kirkland dice que se están realizando estudios con seres humanos para identificr otras formas de eliminar las células zombis en “varios grupos en todo el mundo, incluidos algunos en la Mayo Clinic”. En junio del 2018, Unity Biotechnology de San Francisco comenzó su primer ensayo con seres humanos con la inyección de UBX101, un senolítico (fármaco que mata las células senescentes), en las rodillas adoloridas de 40 personas de entre 40 y 85 años con osteoartritis moderada a intensa.

Kirkland y otros médicos de Mayo Clinic también están prestando atención a otros posibles senolíticos, como la fisetina, que se encuentra en frutas y verduras. En un estudio planeado, los investigadores administrarán fisetina a 40 mujeres de entre 70 y 90 años para ver si las ayuda a caminar más rápido y volverse más activas. Además, los investigadores analizarán los efectos de la fisetina en la densidad ósea, la inflamación, el procesamiento del azúcar en la sangre y la fragilidad. “No quiero decir mucho sobre estos estudios en este momento”, añade el Dr. Kirkland. “Algunos se encuentran en compuestos que las personas pueden comprar como suplementos y me preocupa mucho que se automediquen. Para alcanzar las cantidades que se usan en nuestro estudio, habría que comer 15 libras de fresas en dos minutos. Tomar suplementos que no se han probado simplemente no es seguro.”

En otro frente, en un estudio pequeño con seres humanos realizado recientemente se analizaron los efectos de la nicotinamida mononucleótida (NMN), una sustancia química que en un estudio de Harvard del 2013 revitalizó las mitocondrias (las «plantas generadoras de energía» dentro de las células) en ratones mayores. En un estudio de laboratorio del 2018, también mejoró la formación de los vasos sanguíneos y la resistencia para hacer ejercicio en los ratones. La NMN aumenta las concentraciones de NAD, el compuesto que parece hacer que funcionen mejor las mitocondrias. David Sinclair, investigador principal, profesor de Genética de la Facultad de Medicina de Harvard y codirector de la escuela Paul F. Glenn Center for the Biological Mechanisms of Aging, comenzó a estudiar la NMN con personas el año pasado. “La estrategia estimula la formación de vasos sanguíneos y aumenta la fortaleza y la resistencia de los ratones, por lo que prepara el terreno para terapias en seres humanos para abordar el espectro de las enfermedades causadas por el envejecimiento vascular”, dice.

Hay otros frentes prometedores de investigación sobre el envejecimiento; por ejemplo, es probable que este año comience un estudio de seis años sobre la metformina —un medicamento genérico para la diabetes— en 3.000 adultos mayores sin diabetes, dice el Dr. Barzilai del Institute for Aging Research. “Ya hemos visto que las personas que toman metformina para la diabetes de tipo 2 tienen menos enfermedades cardiovasculares, menos cáncer, menos deterioro cognitivo y viven más tiempo que las personas sin diabetes”, señala. “Ahora queremos probarla en personas sin diabetes.”

La metformina podría retrasar 2 o 3 años problemas como las enfermedades cardíacas. “Es un fármaco débil contra el envejecimiento, pero nos permitirá estudiar el envejecimiento mismo en lugar de enfermedades individuales relacionadas con la edad. Esta será la primera vez que se hace algo así, afirma Barzilai. “Hemos estado hablando sobre esto con la FDA. Nadie quiere jamás llamar «enfermedad» al envejecimiento mismo. Solo queremos que las personas se mantengan saludables.”

Ganarse la lotería de una vida larga

En este momento, estar saludable a los 80, los 90 y más allá es simplemente muy parecido a ganarse la lotería. En una encuesta de 55,00 personas mayores de 65 años en Estados Unidos, solo el 48% calificó su salud como muy buena o excelente. No es de sorprender que las farmacias, el internet y la historia de la humanidad estén plagadas de ofertas no comprobadas de rejuvenecimiento, como la fuente de la juventud en el siglo XVI y los implantes de testículos de cabra (¡increíble!) en los estruendosos años 20. Las ofertas cuestionables de hoy en día van desde células madre, hormonas del crecimiento y transfusiones del plasma de adolescentes hasta suplementos y más. En el 2017, las personas de Estados Unidos gastaron $194,000 millones en productos y tratamientos como estos. Es por ese motivo que los investigadores serios de la ciencia del envejecimiento evitan la palabra “antienvejecimiento” al hablar sobre su trabajo. “El ‘antienvejecimiento’ es mi enemigo”, añade Barzilai. “Algunos de esos charlatanes nos dañan la reputación».

Entretanto, mientras los investigadores prueban lentamente estos medicamentos más auténticos, ¿qué podemos hacer ahora para mantener la buena salud por más tiempo?  Esa respuesta la hemos tenido desde siempre: “No fumar, comer sano, hacer ejercicio, controlar el estrés y dormir”, dice el Dr. Thomas Perls, director fundador del New England Centenarian Study. Esos pasos te pueden mantener más saludable a los 90. Para ir más allá, deberás esperar un medicamento contra el envejecimiento o heredar buenos genes. “Las personas centenarias parecen tener grupos de genes que retrasan las enfermedades relacionadas con la edad.”

Más que ofrecer longevidad, los medicamentos contra la edad nos pueden ayudar a escapar de la zona roja, ese punto en que la salud física a menudo se deteriora con los años. “Creemos que los medicamentos futuros dirigidos al envejecimiento irán más lejos de lo que puede hacer un estilo de vida saludable”, afirma el Dr. Olshansky, de University of Chicago. No se sabe cuánto más podamos vivir. “El límite del envejecimiento normal de las personas es de aproximadamente 115 años, mientras que la duración promedio de vida está entre los 80 y los 85, por lo que creo que tenemos que pensar en unos 30 años más”, dice Barzilai.

Solo el hecho de sentirse de 65 a los 85 años podría ser un giro extraordinario. “Si puedo vivir lo suficiente como para conocer a mis bisnietos y a mis tataranietos y estar saludable, me encantaría hacerlo”, dice Mannick.

Daniel Callahan, médico del Hasting Center for Bioethics en Garrison, Nueva York, explica que se trata de un equilibrio. “Nunca me ha entusiasmado la longevidad por sí misma”, señala. “Veríamos un gran desequilibrio entre los jóvenes y los viejos. Una de mis principales objeciones a la extensión radical de la vida es que sus partidarios no han respondido la pregunta: ‘¿Cómo sería la vida?’ Por otro lado, actualmente tengo 88 años. Mejorar el envejecimiento verdaderamente significa encontrar formas de prevenir el cáncer, las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales. Lo que importa es la salud».

A los 87 años, Doris Overton de Austin, Texas, está de acuerdo. Enfermera jubilada, con tres hijos y cinco nietos, participó en el estudio de RTB101 de resTORbio sobre las infecciones respiratorias hace varios inviernos. “Todos los inviernos me da bronquitis y me toma mucho tiempo recuperarme”, dice. “Sería maravilloso que un medicamento como este pudiera ayudarme.”

Sari Harrar es autora y coautora de 15 libros sobre la salud y contribuye frecuentemente a AARP The Magazine.

Lo que acelera el envejecimiento

A medida que envejecemos, la madre naturaleza causa todo tipo de problemas en la maquinaria celular que antes nos mantenía saludables. Las siguientes son seis formas en las que las células del cuerpo envejecen.

Inflamación

Una defensa natural contra las infecciones, puede quedar «trabada» en un nivel alto de actividad a medida que envejecemos y aumentar el riesgo de diabetes, cáncer y otras enfermedades.

Metabolismo

Una proteína llamada mTOR detecta los nutrientes y determina cuándo producir nuevas células. Puede fallar y acelerase con la edad.

Daño macromolecular

Esto se refiere al daño causado por los radicales libres, compuestos nocivos que causan el envejecimiento en todo el cuerpo al alterar el ADN.

Proteostasis

La capacidad del cuerpo para sanarse a sí mismo (nuestro “control de calidad” interno) se reduce a medida que envejecemos, lo que da como resultado “células zombis” que no mueren.

Células madre

Estas células se convierten en las nuevas células que reconstruyen los componentes del cuerpo. Con la edad, este proceso se desacelera y el organismo disminuye su capacidad para activar las células madre.

Respuesta al estrés

El estrés físico y emocional causa mayor daño físico a medida que envejecemos. El estrés intenso a corto plazo (como la pérdida del cónyuge) y el estrés leve crónico (como ser cuidador, tener problemas económicos, etc.) son especialmente nocivos.

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Lo que desacelera el envejecimiento

Los médicos todavía no pueden recetar una píldora que prolongue la vida, pero sí pueden ofrecer una receta para un estilo de vida que la extienda.

Frutas y verduras

En las frutas y verduras hay más de 20.000 fitonutrientes diferentes, y cada uno tiene una función única para combatir el daño al cuerpo relacionado con la edad.

Proteínas magras

En algunos estudios, se ha mostrado que las personas conservan mejor los músculos si comen suficiente proteína (al menos de 25 a 30 gramos por comida).

Entrenamiento de resistencia

Esto puede ayudar a mejorar el metabolismo y la movilidad al mantener la masa muscular.

Ejercicio aeróbico

Caminar, correr o montar en bicicleta (moverse por un mínimo de 30 minutos, cinco veces a la semana).

Protector solar y gafas oscuras

Ayudan a reducir la exposición al sol que activa los radicales libres y daña el ADN.

Pérdida de peso

Bajar las libras de más, especialmente en la sección media del cuerpo, puede ayudar a reducir la inflamación.

Vacaciones

Contrarrestan el estrés crónico, el cual acelera el envejecimiento al producir inflamación. Para el estrés agudo, como la aflicción, puede ayudar ir a terapia.

https://www.aarp.org/espanol/salud/farmacos-y-suplementos/info-2019/pastilla-contra-el-envejecimiento.html

21/06/2022