Cuatro humedales bogotanos sucumben ante las basuras, cemento, ruido e incendios

Por Jhon Barros. 2020/04/13

 

Tibanica, incendios y poca agua

Luego del incendio del 18 de febrero en el humedal Tibanica, ecosistema de 28,8 hectáreas entre la localidad de Bosa y el municipio de Soacha, catalogado como el incendio más grande en todos los ecosistemas de Bogotá, la fundación recorrió la zona.

“Fue una visita muy triste, algo que nos exige a trabajar de manera articulada y estar a la altura de grandes retos y oportunidades. Desde hace más de 10 años, ciudadanos y miembros de la mesa distrital de humedales le han advertido a las administraciones de turno que deben corregir los errores y problemáticas del ecosistema. Pero pasó el tiempo y siguen las alertas amarillas y naranja. El humedal está hoy frente a su mayor problemática ambiental”, argumenta el experto.

En febrero, Tibanica registró el peor incendio registrado en los humedales capitalinos. Foto: Humedales Bogotá.

Para Escobar, los incendios son la mayor problemática de Tibanica. Siete quemas han acabado con parte de su vegetación entre 2013 y 2020, siendo el de este año el más catastrófico. “Sin lugar a duda fue el de mayor trascendencia, un incendio que consumió nueve hectáreas y fue provocado por una persona que rondaba por el humedal, según nos reportó el personal de vigilancia”.

A parte de las llamas intencionadas, el caudal ecológico de Tibanica es otra de sus agonías. Según Escobar, en 2010 la EAAB realizó obras en el humedal, como abrir un canal perimetral de drenaje que ha desecado el cuerpo de agua. “A esto se le suma una estructura de control de nivel de agua, que en lugar de ayudar a retener el agua permite que se filtre. Por eso hemos visto en reiteradas ocasiones el fondo del vaso hidráulico del humedal”.

El experto considera que es necesario corregir dichas obras y garantizar un caudal de aguas limpias, adecuadas y permanentes, “solución que se viene contemplando por años y no se ha podido concretar. Aunque la EAAB prometió socializar las alternativas para mejorar el caudal ecológico, en la pasada mesa distrital de humedales no tenía dicha información. Eso indica que nos vienen embolatando la solución desde hace varios años”.

Es una vergüenza

Este fue el dantesco panorama que quedó en Tibanica luego de un incendio provocado en febrero de este año. Foto: Humedales Bogotá.

Tibanica es uno de los humedales bogotanos con mayores problemas de inseguridad, factor que ninguna entidad ha podido subsanar. “Es una zona con altos niveles de inseguridad, habitantes de calle, delincuencia y consumo de sustancias psicoactivas. Es vigilado solo por la EAAB, pero no es suficiente. Requiere un cerramiento completo, personal de vigilancia que brinde una protección real al ecosistema y trabajo articulado con la Policía, que hace poca presencia”, denuncia Escobar.

Para rematar, este pulmón del sur de Bogotá es utilizado como un sitio para abandonar perros. La fundación lleva varios años evidenciando la presencia de perros en el ecosistema, animales que ingresan al vaso y deambulan por los juncales cazando aves y roedores. En la visita de este año, tres perros caminaban y olfateaban por todas las ruinas del incendio.

Salitre, panorama ensordecedor

Aunque el humedal Salitre es el más pequeño de los 15 reconocidos en Bogotá, con apenas 3,42 hectáreas, es el cuarto que más registra especies de aves, con un total de 106, y el de mejor calidad de agua.

Esta esponja, ubicada en la localidad de Barrios Unidos, fue inspeccionada por Humedales Bogotá a mediados de enero, recorrido donde evidenció una gran biodiversidad que se resiste a la falta de agua y a las obras vecinas. 

Un vecino bullicoso impactará la tranquilidad del humedal Salitre: una pista de BMX. Foto: Humedales Bogotá.

Una pista de BMX para ciclismo es su mayor amenaza. “Este escenario deportivo será su nuevo vecino. La pista ya está prácticamente terminada. Lastimosamente, todos los esfuerzos de la ciudadanía y organizaciones ambientales no fueron tenidos en cuenta, y hoy tenemos un escenario de alto impacto a 30 metros del ecosistema”, dice Escobar.

Este escenario, complementa el experto, promoverá el deporte a pocos metros de un valioso ecosistema. “Salitre recibirá impactos como ruido y contaminación lumínica, factores que afectarán a un sitio donde hemos avistado búhos”.

Como la pista ya es un hecho, Escobar propone varias acciones para mitigar los impactos. “Salitre es el único humedal artificial, es decir que no cuentan con otros cuerpos de agua que lo alimenten. Por eso, muchas veces se ve seco. Hay que garantizar un caudal ecológico con agua limpia, algunas opciones son las quebradas de Chapinero, como La Vieja y Las Delicias, que evitarían el problema de las constantes sequías en el ecosistema”.

Al no contar con cuerpos de agua que lo nutran, Salitre reduce su espejo en épocas de sequía. Foto: Humedales Bogotá.

Propone como medida transitoria evaluar la opción de recoger las aguas lluvias de la pista de BMX, las cuales podrían conducirse al vaso del humedal. “También es necesario ampliar su área, como el bosque protector, sugerencia que no fue tenida en cuenta cuando elaboraron el plan de manejo ambiental”.

Escobar considera que es urgente minimizar impactos de la iluminación y ruido que traerá la nueva pista de BMX. “Las afectaciones al ecosistema se incrementarán en la medida que este escenario deportivo tenga más afluencia. Hay que archivar de manera definitiva el proyecto de la alameda de la calle 64, que no ha podido prosperar pero sigue latente como una fuerte amenaza”.

No todo fue malo

Los recorridos por Jaboque, Juan Amarillo, Tibanica y Salitre no solo mostraron su cara negativa. A pesar de los impactos que hoy los hacen sucumbir, la fauna se impone con fuerza en estos ecosistemas capitalinos.

En Jaboque, Humedales Bogotá encontró varios espejos de agua libres de agresores. “Después de las desembocaduras de los canales Los Ángeles y El Carmelo, se pueden ver áreas más despejadas, amplios espejos con buena presencia de aves acuáticas. Pudimos registrar mucha biodiversidad desde lo lejos”, anotó Escobar.

Algunas zonas de Jaboque le han ganado la batalla a la contaminación. Hoy son reservorios para las aves. Foto: Humedales Bogotá.

Durante el recorrido de cuatro horas, los ambientalistas encontraron 17 especies de aves, como la tingua pico rojo, monjita, cardenal, tordo llanero, pato canadiense, patos turrio, playero solitario, tingua pico amarillo, sirirí, carbonero, mirla, copetón, garza ganadera, golondrina sabanera, coquito, alcaraván y chamón, además de un curí.

Jaboque, a pesar de su contaminación, es un sitio de aves migratorias y nativas. Foto: Humedales Bogotá.

El 7 de marzo, Julio Aponte, uno de los guías de la fundación, encontró a una comadreja cerca al espejo de agua del barrio la Riviera, tercio alto-medio de Jaboque. “Nos dio mucha alegría este reporte, teniendo en cuenta que es una especie difícil de observar y con reducidas poblaciones en los humedales”, afirmó Escobar.

Una comadreja fue captada en uno de los cuerpos de agua de Jaboque. Foto: Humedales Bogotá.

En el humedal Salitre, el grupo de la fundación registró 13 especies de aves como gavilán aliancho, sirirí, mirla, copetón, garza ganadera, golondrina, chamón, carbonero, jilguero andino y tingua azul.

En el bosque protector, parte occidental de Salitre, Humedales Bogotá evidenció el crecimiento de árboles sembrados en 2018, algunos con más de cuatro metros de altura. “Gracias a la iniciativa de la administración del humedal, en cabeza de la Secretaría de Ambiente, se construyó un pequeño vivero”.

Una tingua azul nada tranquila en las aguas del humedal Salitre. Foto: Humedales Bogotá (@PattyGonzalez).

A pesar de la mole de concreto que agobia a Juan Amarillo, en el recorrido aparecieron aves como tinguas y patos canadienses en los espejos de agua que vienen recuperándose desde 2016, además de árboles entre los cuatro y seis metros de altura en un sector que antes contaba con hatos ganaderos.

Durante las tres horas que duró la inspección, 14 especies de aves hicieron presencia: pato canadiense, playero solitario, tingua pico amarillo, sirirí, carbonero, garrapatero, mirlas, copetón, garza, golondrina, alcaraván y chamón, al igual que 10 curíes en la chucua de los curíes, uno de los sectores más biodiversos de Juan Amarillo.

Las aves siguen gobernando los humedales bogotanos. Foto: Humedales Bogotá.

Acciones positivas

En la mesa distrital de humedales realizada el 28 de febrero, la secretaria de Ambiente del Distrito, Carolina Urrutia, le socializó a los miembros de Humedales Bogotá varias acciones en pro de Jaboque.

Informó que hay 16 procesos sancionatorios en curso. El borde sur quedó excluido de la construcción de un observatorio de ocho metros de alto y un área de 36 metros, para evitar así un mayor endurecimiento. Van a simplificar el sendero palafítico, 317 metros menos, eliminando las celdas complementarias”, anotó Escobar.

La fauna de los humedales sobrevive en medio de la contaminación de las aguas. Foto: Humedales Bogotá.

En el bosque de las lechuzas, debido al efecto sobre la cobertura vegetal de la obra, la SDA detuvo la intervención. Según el experto, la entidad definió acciones de compensación como la construcción de cajas de anidación de aves rapaces, perchas para las lechuzas y recuperación de la cobertura vegetal deteriorada.

En la alameda la Florida, la SDA afirmó que se generarán 1.525 metros cuadrados de zonas verdes y no se construirán dos miradores para disminuir el endurecimiento. “El el jarillón de los Eucaliptos, la entidad hace el ajuste del diseño de los miradores, transformándolos en balcones que no demandan cimentación adicional. En el sector Unir II están contemplados la construcción de dos accesos, un sendero palafítico y un observatorio de avifauna y se reforzarán los cerramientos hacia el humedal”.

Este es un contenido periodístico de la Alianza Grupo Río Bogotá: un proyecto social y ambiental de la Fundación Coca-Cola, el Banco de Bogotá del Grupo Aval, el consorcio PTAR Salitre y la Fundación SEMANA para posicionar en la agenda nacional la importancia y potencial de la cuenca del río Bogotá y  sensibilizar a los ciudadanos en torno a la recuperación y cuidado del río más importante de la sabana.

https://sostenibilidad.semana.com/medio-ambiente/articulo/cuatro-humedales-bogotanos-sucumben-ante-las-basuras-cemento-ruido-e-incendios/49524

27/10/2020