Actualizado el 28 sept. 2021
Las personas no están preparadas para ser siempre sinceras. Es muy fácil ofender a los demás. Al ser seres sociables nos debemos a unas reglas no escritas. Te juegas la vida si ofendes a alguien muy sensible. Es más, basta con sonreír en el momento inadecuado para recibir una paliza. No hace falta hablar. Lo mismo con algunos tipos de gestos, pueden herir los sentimientos. A nadie le gusta que le recuerden lo gordo que está, lo feo que es, lo enano, lo maricón que es, los lesbiana, lo calvo y así un largo etc. En las bodas se suele decir que con el traje de novia la mujer es preciosa, cuando lo más seguro es que sigue siendo un callo. Ya lo dice el refrán; aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Jamás he visto a una mujer que al ponerse esos impresionantes vestidos se vuelvan guapas. Son tan feas como de costumbre, pero esas cosas no quieren oírlas. Desde niño aprendemos a mentir y morimos mintiendo. Somos así de falsos. Por lo que un tipo sincero no ganaría para palizas, su vida sería un infierno. Hemos llegado a lo absurdo; si te cruzas con un bombón de mujer y le dices: ¡tía buena! En vez de alegrarse y sentirse orgullosa (sería lo normal) pues lo mismo se ofende y te puede agredir, dado que las chicas son mucho más agresivas que nosotros, por mucho que pretendan decir que es lo contrario. He visto muchos vídeos donde se demuestra lo que digo. Son las féminas las que tienen mucha facilidad en abofetear a los chicos. El que no me crea que haga esta prueba: le toque el culo a una chica que no conoce de nada a ver qué ocurre, luego que sea una chica que haga lo propio a un chico desconocido. Nunca el chico le agredirá. Pero lo más absurdo es que aunque ese chico le guste a la chica, igualmente le agredirá.
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Manu Torralba
4 años agoActualizado el 28 sept. 2021
Las personas no están preparadas para ser siempre sinceras. Es muy fácil ofender a los demás. Al ser seres sociables nos debemos a unas reglas no escritas. Te juegas la vida si ofendes a alguien muy sensible. Es más, basta con sonreír en el momento inadecuado para recibir una paliza. No hace falta hablar. Lo mismo con algunos tipos de gestos, pueden herir los sentimientos. A nadie le gusta que le recuerden lo gordo que está, lo feo que es, lo enano, lo maricón que es, los lesbiana, lo calvo y así un largo etc. En las bodas se suele decir que con el traje de novia la mujer es preciosa, cuando lo más seguro es que sigue siendo un callo. Ya lo dice el refrán; aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Jamás he visto a una mujer que al ponerse esos impresionantes vestidos se vuelvan guapas. Son tan feas como de costumbre, pero esas cosas no quieren oírlas. Desde niño aprendemos a mentir y morimos mintiendo. Somos así de falsos. Por lo que un tipo sincero no ganaría para palizas, su vida sería un infierno. Hemos llegado a lo absurdo; si te cruzas con un bombón de mujer y le dices: ¡tía buena! En vez de alegrarse y sentirse orgullosa (sería lo normal) pues lo mismo se ofende y te puede agredir, dado que las chicas son mucho más agresivas que nosotros, por mucho que pretendan decir que es lo contrario. He visto muchos vídeos donde se demuestra lo que digo. Son las féminas las que tienen mucha facilidad en abofetear a los chicos. El que no me crea que haga esta prueba: le toque el culo a una chica que no conoce de nada a ver qué ocurre, luego que sea una chica que haga lo propio a un chico desconocido. Nunca el chico le agredirá. Pero lo más absurdo es que aunque ese chico le guste a la chica, igualmente le agredirá.