Los seca-manos de aire caliente incrementan un 254% la contaminación bacteriana y los de alta velocidad el 42% al albergar bacterias en su superficie y en los conductos de aire que se extienden -hasta dos metros de distancia- cuando se utilizan; así se afirma al menos en las conclusiones de un estudio efectuado por un equipo de la Universidad de Westminster en Londres (Reino Unido) según el cual la opción más higiénica son los dispensadores de toallitas de papel pues consiguen reducir la contaminación bacteriana un 77%. Siendo mayor la contaminación con los secadores en los que hay que colocar las manos en su interior. Y como la mayoría están ubicados a media altura son los más pequeños los más expuestos. Además, la media de secado por aire es 21,19 segundos cuando los usuarios de toallitas tardan 10,5.

 

Fuente; Revista Discovery Salud. Número 167-Enero 2014

23/09/2022