Susana Gómez

En la economía del café, el comercio justo parece estar cada vez más lejos.

De los 200.000 millones de dólares que representan anualmente las ventas de café en el mundo, los caficultores apenas reciben entre un  6 y un 10%.

El café es el segundo producto más comercializado a nivel mundial después del petróleo y el segundo más consumido después del agua, lo cual nos haría pensar que los productores de café están “forrados”, pero no hay nada más alejado de la realidad.

Cada vez que consumes una taza de café deberías preguntarte cuanto de ese dinero llega a manos del agricultor.

Economía del café. ¿Por qué el precio del café lo determina la Bolsa de Nueva York?

Históricamente los productos agrícolas se comercializaban de manera directa entre el productor y el comprador en pequeños mercados locales.

Con el tiempo, los mercaderes ven en la intermediación una oportunidad de negocio con un riesgo aceptable. Así que deciden unirse y entonces nacen los “centros de negocios” de productos agrícolas en físico.

Desde esos centros los mercaderes podían negociar contratos “a futuro” con los compradores. Esto les daba un margen de tiempo para asegurarse de que  podrían entregar el producto en la fecha pactada.

Sin embargo, en el caso del café era muy difícil controlar el mercado físico. Esto debido a la permanente fluctuación en los precios y a riesgos asociados con la producción y el transporte marítimo.

Entonces en 1870 el mercado de café en físico termina por colapsar.

Se crea la bolsa de café de Nueva York

Es en ese momento que 112 comerciantes se unen y crean la Bolsa de café de Nueva York.

Uno de sus 5 objetivos principales fue el de crear un mercado en donde compradores, mercaderes, tostadores y distribuidores pudieran protegerse de las fluctuaciones en los precios.

Para ello crearon «contratos a futuros» para el café. En términos económicos, a esta estrategia se le denomina “transferencia del riesgo”.

Además crearon estándares para los tipos de café a comercializar y para la fijación de precios con base en las tendencias de oferta y demanda del mercado.

Así es como nace una economía del café como «commodity» tranzado en bolsa.

Lo que se negocia no es el café en físico sino un contrato que se denomina “contrato a futuro” y que como su nombre indica, hace referencia a la especulación sobre el precio que el café tendrá en un futuro.

El valor de cada futuro se determina con base en los cálculos de las fechas en que cada país sacará al mercado el producto y el posible precio que tendrá el bien para ese entonces.

De este modo, la apertura de la bolsa de café de Nueva York, creada para dar seguridad a los inversores y atraer más dinero al mercado, terminaría llevando a repartos de beneficios más injustos en la economía del café.

El papel de los “especuladores” en la economía del café.

Esta forma de negociar las compras y ventas de café rápidamente atrajo la atención de los especuladores.

Los especuladores son inversores que están dispuestos a asumir un alto nivel de riesgo, a cambio de un atractivo beneficio futuro. Estos compran contratos a futuro y, antes de que se cumpla su fecha de vencimiento, los venden.

De este modo, «apostando» a los precios futuros del café, pueden obtener ganancias importantes, sin que el café en físico haya pasado por sus manos y sin haber añadido ningún valor a la economía del café.

El beneficio que se quedan estos especuladores, es el primer momento en el que los pequeños productores están perdiendo dinero de manera injusta.

Cuando el volumen de estas inversiones es muy alto, el precio internacional del café se ve afectado a la baja. Esto crea inestabilidad e incertidumbre en la economía del café, y pone en riesgo los ingresos de millones de familias.

Hasta aquí podemos decir que la economía del café y su mercado en bolsa beneficia a unos pocos inversores, que juegan con la compra y venta de futuros y ganan dinero sin añadir ningún valor al producto.

¿Cómo afecta el precio del café en la bolsa de Nueva York al pequeño caficultor?

Hoy una libra de café suave se cotiza en $1,02 USD. Este precio es independiente de la economía real del café, cuyos costos de producción se sitúan en $1,10 USD.

Precio que llegó a tener el café suave en 1977.

De manera que como están las cosas, hoy el café se vende a la mitad del valor que tenía hace 42 años.

Pero los costos de producción y el costo de vida se han incrementado en más del 200% en ese mismo lapso de tiempo.

Efecto de la ruptura del pacto cafetero

En el Convenio Internacional del Café celebrado en Nueva York en septiembre de 1983, productores y compradores acordaron un precio mínimo de $1,20 USD por libra y máximo de $1,4 USD.

Esto en precios actuales equivaldría entre $2,95 y $3,44 USD por libra, pero con la liquidación del Pacto cafetero en 1989 esto ha quedado solo como una bella anécdota del pasado.

Las multinacionales compran el café a los productores por menos de un tercio del valor real y a valores inferiores a los percibidos en 1983. Fernando Morales de la Cruz, fundador de “Café for change”

Esta es la razón de que los pequeños productores de café al rededor del mundo vivan hoy en condiciones de pobreza.

Los sellos y certificaciones para una economía del café más justa

Para hacer frente a los precios bajos y fluctuantes del café en los mercados se han creado mecanismos de certificación.

Estos certificados otorgan un precio por encima del fijado en la bolsa de Nueva York, al café que cuente con un “sello” que lo identifica como un café diferenciado.

Entre los sellos más conocidos para café están:

  • ECOCERT para café ecológico,
  • Rainforest alliance para los cafés que protegen la vida silvestre,
  • UTZ para los cafés que cumplen con buenas prácticas de manejo del cultivo, ambientales y sociales y
  • Fair Trade o “Comercio justo”.
¿Qué significa el certificado Fair Trade?

SHIP Fairtrade café por Karstendc Licencia bajo BY CC 2.0

El certificado Fair Trade busca que el precio pagado al productor sea más justo y al menos cubra los costos de producción.

Cobija únicamente a caficultores asociados a través de cooperativas que cumplen con criterios de sostenibilidad ambiental, social y de manejo del cultivo.

Garantiza su acceso a servicios de crédito, asistencia técnica y a relaciones comerciales de largo plazo con compradores que están dispuestos a pagar un poco más por el producto.

Una libra de café con certificado Fair Trade se paga hoy entre $1,35 y $1,4 USD.

Precio que aún sigue siendo demasiado bajo.

https://quecafe.info/la-economia-del-cafe-quien-se-esta-quedando-el-dinero/