Para empezar la enfermedad se descubrió en el 2004 por los Americanos, he incluso está patentada; SAR-CoV (US7220852B1)

Una vez más se impone la estupidez, los gobernantes no aceptan que el Covid-19 ha venido para quedarse. Cualquier medida que se tome para evitar el contagio como restricciones de movilidad, distancias entre personas, restricción de aforo, confinamiento, etc. implica irremediablemente la ruina del país.

Calles desiertas y establecimientos comerciales cerrados por culpa de las malas decisiones de los gobiernos que ordenó el confinamiento de la gente en sus hogares.

 

Es preferible que la gente se contagie y siga su vida normal (acudiendo a sus puestos de trabajo) que paralizar la economía, pues una vez que se toca fondo es prácticamente imposible volver a su estado inicial. Los resultados son muy parecidos a lo que sucede después de un bombardeo, solo queda gente indigente pasando hambre. Solo una minoría tiene un trabajo aceptable, por lo que es imposible sufragar los gastos que conlleva tantos millones de personas que se han quedado sin empleo. Al vaciarse las arcas del Estado no hay de dónde sacar tantos millones para dotar de una paga digna a cada persona. Todo esto por culpa de unos idiotas que tomaron malas decisiones.

Cuando un huracán, terremoto o cualquier otro fenómeno natural causa bajas en una ciudad la población se recupera bastante rápido porque las personas siguen con su vida, se entierra a los fallecidos, se llevan al hospital a los heridos pero nadie toma la estúpida decisión de confinar en sus domicilios a la gente.

El mero hecho de obligar usar la mascarilla hace que la gente le cueste más contagiarse, por lo que sus cuerpos no crean defensas y la pandemia se alarga por mucho más tiempo. Lo único que se consigue con tantas mascarillas es encontrar por los suelos cientos de ellas cada día, perjudicando más si cabe al medio ambiente.

La solución no puede ser más sencilla: lo primero habría que dejar de divulgar cuánta gente se ha contagiado o ha fallecido (lo hacen varias veces al día). Calladito se está más guapo. Lo único que se consigue es crear paranoia a los ciudadanos y a los turistas, por lo que dejan de venir. Eso hace que se pierden miles de puestos de trabajo y de divisas.

Todos sabemos que los gobiernos son incapaces de generar empleo. Por lo que una vez que se echa el cierre a un negocio, pueden pasar varias décadas hasta que se inaugure otro.

Las cifras hablan por sí solas. Cada día los medios de comunicación nos bombardean con el número de los nuevos infectados, y eso que prácticamente todo el mundo lleva puesta la mascarilla, así como la de muertos  que han sido supuestamente por ese virus. Pero jamás nos informan si usaban la mascarilla. Eso deja serias dudas sobre la eficacia de semejante artilugio. Se sabe que los virus tienen un tamaño miles de veces más pequeños que los poros de las mascarillas, por lo tanto pueden traspasar la tela como Pedro por su casa saltando a la comba.

Por otra parte, el tener las mascarillas puestas en la boca durante horas favorece que los hongos se instalen y nos produzcan infecciones.

Si informaran el porcentaje de los que usaban la mascarilla y aun así se han contagiado o han muerto, y las edades de los fallecidos quedaría entredicho su uso obligado.

Los rayos solares y un buen sistema inmunológico es nuestra mejor arma contra los virus.

Otra cosa que no entiendo es por qué le han puesto COVID-19. SARS.CoV, (Síndrome respiratorio agudo y grave) puesto que se descubrió en el 2004.

Las medidas que han tomado los jefes de Gobierno han sido tan malas, que han llevado a la ruina a millones de personas, tanto es así que el Gobierno español ha tenido que solicitar ayuda a la comunidad europea. Esta le ha otorgado miles de millones de euros. Con todos esos millones se podría haber hecho muchas cosas: sustituir los motores de los autobuses y camiones por los nuevos motores que son los únicos que descontaminan, cambiar el ganado vacuno por especies más sustentables, reforestar los miles de alcorques vacíos con kiris, construir cientos de hostales con habitaciones económicas para que los jóvenes puedan emanciparse y dejar tranquilos a sus padres. En fin, son tantas las cosas que se podrían haber hecho.

Los medios de comunicación nos bombardea varias veces al día en los principales cales de TV e incluso en la radio, informándonos del número de contagios que hay y de cuánta gente ha fallecido tanto en España como en otros países.

Sin embargo, no sale datos como:

El grupo de enfermedades del sistema circulatorio volvió a ser la primera causa de muerte, con el 28,3% del total (y una tasa de 258,6 fallecidos por cada 100.000 habitantes), seguida de los tumores, con el 26,4% del total (y una tasa de 241,2), y de las enfermedades del sistema respiratorio, con el 12,6% (y una tasa de 114,9).

Por sexo, los tumores fueron la primera causa de muerte en los hombres (con 297,8 fallecidos por cada 100.000 hombres) y la segunda en mujeres (con 186,7 por cada 100.000 mujeres).

1,25 millones de personas mueren cada año por accidentes de tráfico. La de OMS ha querido hacer especial hincapié en la vulnerabilidad de los jóvenes, ya que los accidentes son la principal causa de muerte de las personas de entre 15 y 19 años. La cifra, tal y como se ha explicado, permanece prácticamente estancada desde 2007. Lo peor, asegura Krug, es que «no estamos hablando de ningún misterio o de ninguna bacteria que no sepamos cómo erradicar, estamos hablando de un desastre humano con consecuencias fatales».

Tampoco sale cuántas muertes por cáncer u otras dolencias se producen cada día, ni cuántos presos perecen en prisión, etc.

Tampoco nos informan diariamente cuántas personas han perdido el empleo y cuántas personas se van a ver tirados en la calle por no poder hacer frente a los alquileres o no tienen comida, porque se ha desbordado el banco de alimentos y ya no hay alimentos para todos por la mala gestión que han cometido nuestros dirigentes.

Por lo visto a los medios de comunicación solo les importa las muertes del COVIC. Solo falta que la gente salga a la calle para decir el estribillo del difunto Manolo Escobar; ¡Y viva España!

Ya se pudo comprobar hasta dónde llega la idiotez de miles de personas cuando durante el confinamiento salían al balcón a cantar Resistiré del Dúo Dinámico. ¡Patético!

2/11/2020