by Rafael Terán. 6 agosto

En la investigación se observó como el hongo propicia que algunos insectos desarrollen atracción a ejemplares muertos de su misma especie

El hongo parásito contiene un poderoso afrodisíaco que al ser liberado influye en el comportamiento de los machos, de esa forma los ‘impulsa’ a tener relaciones sexuales con cadáveres.

Los investigadores mencionan que el hongo parásito (Entomophthora muscae) manipula el comportamiento de las moscas domésticas comunes (Musca domestica) cuando liberan una mezcla química, la cual hace que los machos se conviertan en insectos ‘zombies’ con atracción sexual hacia ejemplares muertos (necrofilia).

En el reciente estudio llevado a cabo por el equipo de científicos de la Universidad de Copenhague (Dinamarca), se ha descubierto que el hongo modifica el comportamiento del insecto, mientras que aumenta su propio potencial de propagación, y alterando las señales químicas de otro cadáver  (otra víctima del hongo), para que de esta forma atraiga la atención de los machos.

La necrofilia involuntaria deja al macho vulnerable a la infección, esto mientras se aparea con los ejemplares ya muertos, lo cual permite al hongo parásito una mayor propagación.

El grupo de investigadores analizó el hongo patógeno Entomophthora muscae y la forma en que influye en el comportamiento de la mosca doméstica, observaron que al exponer a ejemplares hembras muertas infectadas y no infectadas a moscas macho, con el propósito de saber si intentarían aparearse con alguna, las posibilidades de que el macho se apareara con ambas hembras muertas aumentaban si una de las moscas muertas se encontraba en las últimas etapas de la esporulación (cadáveres putrefactos, hinchados, y repletos de esporas) derivado de la infección.

Andrea Naundrup, una de los autores del estudio, menciona:
“Esto resulta ventajoso para el hongo, ya que la proximidad entre los huéspedes conduce a una mayor probabilidad de infección”.

Para poder confirmar el comportamiento observado en los ejemplares machos y las hembras muertas infectadas con el hongo, los científicos incubaron moscas macho durante 10 días.

Casi el 75% de los machos que fueron expuestos a ejemplares hembras en la fase tardía de esporulación resultaron infectados, en comparación con solamente el 15% de los machos que intentaron relacionarse sexualmente con los cadáveres en la etapa temprana de esporulación.

También llevaron a cabo la medición de las respuestas de la mosca doméstica masculina hacia los compuestos volátiles que rodean a las moscas vivas, los cadáveres no infectados y los cadáveres esporulantes.

Los ejemplares hembras muertas repletas de esporas, seguían resultando más atractivas para las moscas macho.

Björn Bohman, otro de los autores de la investigación, señala:

“Los machos sanos se sienten atraídos por los cadáveres fruto de la acción de los hongos y se involucran en intentos de cortejo y apareamiento, lo que aumenta significativamente la infección de nuevos individuos hospedadores y, por lo tanto, asegura la transmisión del patógeno fúngico.

La infección por E. muscae induce cambios en la química volátil que atraen a las moscas domésticas al alterar los niveles de hidrocarburos cuticulares de las moscas y al producir varios compuestos volátiles inusuales”.

Entre los diversos compuestos se encuentran cierta clase de sustancias químicas llamadas sesquiterpenos, los cuales anteriormente no habían sido asociadas con las moscas domésticas (pero en cambio sí a abejas melíferas asiáticas y a abejorros).

El equipo finaliza:
“El hongo invade el sistema nervioso de la mosca y la obliga a ascender hasta el punto más alto posible, algo que se conoce como ‘enfermedad de la cumbre’, arrojando las esporas con su hinchadísimo abdomen, antes de que devore el cerebro y los músculos de la víctima”.

https://cerebrodigital.net/hongo-impulsa-necrofilia-en-ejemplares-machos-de-moscas-domesticas/