Es falso que existan imágenes reales del VIH, presunto responsable del SIDA. 2ª parte

  • En cuanto a la retrotranscriptasa (transcriptasa inversa) se consideró hace tiempo una enzima específica de los retrovirus pero posteriormente –algo que Gallo y Montagnier saben desde los años setenta- se observó que la retrotranscripción la pueden realizar células humanas sin la presencia de esa enzima.
  • Por lo que se refiere a los aspectos formales de las imágenes en 40 de las 41 no aparecen los picos o protuberancias en las que según Gelderblom se encuentran las proteínas que permitirían al VIH engancharse a la célula para penetrar en ella. Y si las partículas mostradas no pueden penetrar en las células –es decir, no pueden infectarlas- no puede afirmarse que sean virales. La única imagen que sí tiene protuberancias es precisamente la única de las que no se menciona artículo de referencia y por tanto no cumple la mayoría de las condiciones exigidas. Y,
  • Quince de las imagenes muestran partículas con cápside circular u otras formas que nada tienen que ver con la supuesta forma cónica de la cápside de la cápside del VIH. Y en veintitrés de ellas no se incluyen barras de medición.

En definitiva, como nos diría el Dr. Lanka, <<ninguna de las imagenes proviene de una publicación en la que se encuentre una demostración de que las partículas se han aislado, fotografiado y caracterizado bioquímicamente. No existe tal artículo. Y son los que defienden su existencia los que deben probar que tal publicación existe. La carga de la prueba está en quienes afirman que existe el VIH>>.

Debemos señalar asimismo que en algunos casos la alteración de las imagenes y textos no parece ser casual ni fruto del desconocimiento; parecen más bien haberse manipulado para hacer creer algo que no está en el artículo original.

En el caso de la primera imagen, por ejemplo, el bloguero indica Partícula viral de VIH en esperma cuando el pie de foto original dice literalmente Transmission electron micrographs of HIV-like particles (Micrografías electrónicas de transmisión de partículas semejantes al VIH).

En la imagen nº 9 el bloguero indica Lentivirus. MET de un nódulo cervical de un paciente de SIDA pero el pie de foto original dice Hig magnifications of the individual extracelular dense particles reveal their regular lentivirus-type of retroviral morphology, including asymmetrical or discoid Cápsides (Imagenes muy ampliadas de partículas densas extracelulares individuales revelan una morfología retroviral del tipo lentivirus, incluyendo cápsides asimétricos y discoides).

El bloguero también obvia mencionar que las imagenes 10,11, 12 y 15 proceden de construcciones artificiales y no se trata de ningún supuesto virus real.

Y, finalmente, en la imagen 34 el bloguero recorta la figura original del artículo de modo que no aparecen las imagenes de un virus mutante que en el pie de foto original se describen de este modo: << (B) Many particles produced by cells transfected wit the E98A mutant had either virions wit an immature structure or abnormal Cápside morphology and a very few detectable cones. Under higher magnification, the E98A virions were observed to be a heterogeneous population of particles with varying size and conical Cápside estructures, where a number of virions with (…) aberrant Cápsides were detected>> (Muchas partículas producidas por células transfectadas con el mutante E98A tenían viriones con una estructura inmadura o una morfología anormal del cápside y muy pocas estructuras cónicas detectables. Mediante altas amplificaciones se observó que los viriones E98A son una población heterogénea de partículas con cápside de forma cónica y medidas variables entre los que se detectaron viriones con cápsides aberrantes).

¿Y QUÉ APARECE ENTONCES EN LAS PRESUNTAS <<IMAGENES DEL VIH>>?

Para responder a esta pregunta clave debemos recordar algunas cuestiones básicas:

-En 1975 Robert Gallo y Robert Gallagher publicaron en el nº 4.164 de Science un artículo en el que afirmaban haber aislado por primera vez un retrovirus humano que, a su juicio, causaba la leucemia. El artículo se titulaba Type C RNA tumor virus isolated from cultured human acute myelogenous leukemia cells (Virus de ARN tipo C aislado de células con leucemia mieloide aguda cultivadas) y en él se incluían tres micrografías (Ilustración 5) que según decían correspondían a <<un virus tipo C producido por linfocitos cultivados del paciente HL -23 con leucemia mieloide aguda>> y mostraban (A) <<partículas libres en el cultivo>>, (B) <<un virus brotando>> y (C) <<el virus completo (tras brotar de la célula)>>. Había sido detectado por reacciones a anticuerpos y se había constatado actividad de retrotranscripción. Tiempo después varios conferenciantes –durante un simposio sobre virus y cáncer celebrado en Hershey- demostraron que el HL23V (nombre que se asignó al hallarse en el paciente catalogado como HL-23) ¡no es un virus humano! Nature publicaría de hecho una retractación en 1976 y cuatro años después –en 1980- investigadores estadounidenses del Instituto Nacional del Cáncer y del Memorial Sloan Kettering Cancer Center demostrarían definitivamente que los anticuerpos del HL23V no son específicos del VIH. De hecho hoy nadie –ni siquiera el propio Robert Gallo- considera el HL23V un retrovirus.

-En 1984 Robert Gallo afirma haber cultivado el supuesto VIH en células de cordón umbilical. Ahora bien, la presencia de retrovirus endógenos en el cordón umbilical es habitual debido a que son los que regulan la implantación del feto en la placenta, entre otras importantes funciones que podemos deducir de los propios títulos de algunos de los estudios publicados en los últimos 20 años: Los retrovirus facilitan una rápida evolución de la placenta de los mamíferos (publicado en Bioessays, 2013), La placenta se hace viral: los retrovirus controlan la expresión génica en el embarazo (publicado en PLoS Biol, 2018), Retrovirus endógenos humanos y la placenta (publicado en Reproductive Sciences, 2009), Retrovirus endógenos regulan la pre-implantación placental, el crecimiento y la diferenciación (publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, 2006) o Retrovirus endógenos humanos: significado biológico e implicaciones evolutivas (publicado en Arbor, 2002) en el que su autor, Carlos Sentis escribe: <<El 10% del Genoma Humano está compuesto por secuencias de origen retroviral (…) La estructura de los HERVs es la característica de los retrovirus exógenos (RVs) en su forma de provirus), con dos repeticiones terminales largas en los extremos (LTRs) y los genes gag, pol y env que codifican las proteínas necesarias para la formación de nuevas partículas virales, incluyendo la Transcriptasa Inversa (RT) que permite la trancripción de un molde de RNA en DNA (retrotranscripción) y es, por tanto, parte esencial del ciclo vital de los retrovirus (…) Se transcriben y traducen en condiciones fisiológicas normales llegando a formar partículas virales completas y participando en procesos tan complejos como la placentación. Por su capacidad de retrotrasposición y recombinación entre ellos son una fuente importante de remodelación genómica y, junto con otros retroelementos, participan en la generación de retrogenes y retropseudogenes que suponen un sustrato de variabilidad informacional fundamental para la aparición de nuevas estructuras y funciones>>.

-En 1988 un equipo del Harvard Medical School de Boston liderado por el Dr. Carl J. O’Hara llevó a cabo por primera vez un estudio con experimentos de control, algo que no se había hecho antes ni se hará después con el VIH. Los aplastantes resultados de ese único estudio –correcto desde el punto de vista científico- se publicaron en el nº 29 de Human Pathology con el título The ultrastructural and immunohistochemical demonstration of viral particles in lymph nodes from human immunodeficiency virus-related and non-human immunodeficiency virus-related lymphadenopathy síndromes. El caso es que O’Hara y su equipo encontraron partículas <<indistinguibles del VIH>> tanto en el grupo de pacientes de SIDA (Ilustración 6) como en el grupo de control (Ilustración 7). Y su conclusión fue esta:La presencia de esas partículas no indica por sí misma infección por VIH”.

-En 1977 dos equipos de investigadores –uno estadounidense y otro franco-alemán- intentaron purificar por primera vez el VIH. Los resultados se publicaron en Virology y demuestran de modo inequívoco lo que venimos denunciando.

El estudio del equipo franco-alemán –liderado por Pablo Gluschankof y titulado Cell membrane vesicles are a major contaminant of gradient-enriched human immunodeficiency virus type-1 preparations (Las vesículas de las membranas celulares son el mayor contaminante en las preparaciones de gradiente enriquecido del VIH) muestra en una de las fotografías partículas pertenecientes a sueros de “pacientes de SIDA” y personas “no infectadas” (Ilustración 8); sin embargo, en las tres muestras pueden observarse las mismas partículas a las que el artículo se refiere como “vesículas purificadas”. Vesículas que son habituales en todas las células animales –incluidas las humanas- y realizan tareas de transporte en el interior de las células y entre una célula y otra mediante unos procesos que se conocen como endocitosis y exocitosis.

En cuanto al equipo norteamericano presentó otro artículo cuyo primer firmante es Julian Bess y se titulaba Microvesicles are a source of contaminating celular proteins found in purified HIV-1 preparations (Las microvesículas son una fuente de contaminación de proteínas celulares encontradas en las preparaciones de VIH). Bueno, pues en las micrografías incluidas en él (Ilustración 9) pueden verse también muestras de sueros “infectados” y “no infectados” que muestran una vez más las mismas partículas: microvesículas celulares.

-En 1991 y 1993 un equipo de los Institutos Nacionales de Salud (EE.UU) coordinado por Robert R. Dourmashkin observó que los cultivos celulares H9 producen partículas semejantes a retrovirus sin estar infectados con el VIH.

-En marzo de 2014 el ingeniero bioinformático español de la Universidad Abierta de Cataluña Miguel Romero Fernández-Bravo publicó datos que mostraban presencia de ADN del VIH en una gran variedad de fuentes no infectadas con VIH: bacterias no cultivadas, plantas de tabaco, una planta de la familia del amaranto, una planta de la especie camelia, arroz, judías, sésamo, sorgo, maíz, abejas, peces, mosquitos, gusanos parásitos, protozoos, ratones, hongos y termitas.

¿SON EN REALIDAD VESÍCULAS EXTRACELULARES LOS RETROVIRUS?

Por si la confusión actual no fuera suficiente debemos agregar que hay ya investigadores que se preguntan si los virus y retrovirus no son en realidad sino vesículas extracelulares. Así se lo preguntaba de hecho hace apenas dos años un equipo –del que luego daremos referencia- en un trabajo publicado con el significativo título Extracellular vesicles and viruses: Are they close relatives? (Vesículas extracelulares y virus: ¿son parientes cercanos? en cuyo Abstract puede leerse lo siguiente: <<Las vesículas extracelulares liberadas por varias células son pequeñas entidades encerradas en membranas de fosfolípidos que pueden llevar micro-ARN. Actualmente son fundamentales para la investigación en muchos campos de la biología porque parecen constituir un nuevo sistema de comunicación entre células. Las características físicas y químicas de muchas vesículas extracelulares así como las vías de su biogénesis se asemejan a las de los retrovirus. Además, las vesículas extracelulares generadas por células infectadas por virus pueden incorporar proteínas virales y fragmentos de ARN viral por lo que no se distinguen de los retrovirus defectuosos (no infecciosos)>>.

Un texto en el que sus autores afirman cosas como que

…las vesículas extracelulares pueden tener funciones biológicas importantes y tanto estructural como funcionalmente son similares a los virus.

…es casi imposible distinguir las vesículas extracelulares de los virus no infecciosos y separarlos.

…las vesículas extracelulares tienen un tamaño similar al de los retrovirus, pues aunque algunas pueden medir un micrómetro la mayoría mide menos de 300 nm.

…al igual que los virus con envoltura, las vesículas extracelulares están rodeadas de una membrana lípida que contiene también proteínas.

…al igual que muchos virus las vesículas extracelulares se forman en el sistema endosomal o en la membrana plasmática.

…al igual que los virus, las vesículas extracelulares pueden unirse a las membranas plasmáticas de otras células, penetrar en ellas mediante fusión o endocitosis y desplegar reacciones específicas.

… las vesículas extracelulares portan material genético que puede modificar funciones de las células receptoras.

…las vesículas extracelulares generadas en células infectadas contienen moléculas de origen viral y pueden ser tan parecidas a virus defectivos no infecciosos que han perdido la habilidad de replicarse que la diferencia entre ambos se hace borrosa.

…las vesículas extracelulares contienen material genético, principalmente en forma de pequeños ARNs.

…las proteínas, lípidos y material genético de las vesículas extracelulares pueden transferirse a células diana al igual que los retrovirus.

…la biogénesis de vesículas extracelulares y virus es similar.

…las vesículas extracelulares pueden traspasar material bioactivo de una célula a otra al igual que los virus.

…separar los virones de las vesículas extracelulares es muy difícil con algunos virus –sobre todo con los retrovirus- porque son similares en tamaño y densidad.

…en toda preparación viral hay en realidad una mezcla de viriones y vesículas extracelulares.

…los gradientes de densidad que se utilizan para separar las vesículas extracelulares de agregados contaminantes basándose en las diferencias de densidad no son siempre adecuados para separar vesículas extracelulares de partículas virales.

…los virus ultracentrifugados se precipitan junto con otras partículas de las membranas del mismo tamaño.

…las fronteras entre los viriones de los retrovirus y las vesículas extracelulares son borrosas.

El trabajo llega a decir luego que <<hasta que no se definan de modo más preciso es virtualmente imposible separar específicamente e identificar vesículas extracelulares. Que contengan proteínas virales, proteínas del huésped y elementos genómicos virales de partículas virales envueltas que contengan las mismas moléculas>>. Añadiendo: <<Algunas proteínas y ARN del VIH se han detectado en vesículas extracelulares. Producidas por células infectadas por el VIH>>.

Afirmando como colofón: <<Las preparaciones de virus nunca pueden ser puras, pues están siempre contaminadas con diversas subpoblaciones de vesículas extracelulares., algunas de las cuales pueden ser indistinguibles –al ser muy similares- de los denominados virus defectivos>>.

¿Y quiénes hacen unas aseveraciones tan <<heréticas>>? Pues un equipo de investigadores entre los que está ¡El mismísimo Robert Gallo! Es decir, el mismo Gallo que afirmó haber aislado un <<nuevo virus>> en 1984 y durante años defendió con uñas y dientes su supuesto descubrimiento –incluso cundo cinco investigadores oficiales estadounidenses lo pusieron en duda- reconoce ahora que lo que tenía en su laboratorio era indistinguible de simples vesículas extracelulares.

Y no el único investigador que <<recula>>. En mayo de 2017 se publicó en la web de Nature Scientific Reports un trabajo titulado Extracellular Vesicles Carry HIV Env and Facilitata Hiv Infection of Human Lymphoid Tissue (Las vesículas extracelulares portan el Env del VIH y facilitan la infección de tejidos linfáticos humanos) que va aún más lejos al asegurar que las vesículas extracelulares poseen protuberancias con gp120. Protuberancias que, como hemos explicado son el elemento clave que según los especialistas permite al VIH penetrar en las células. Y como quiera que este elemento es lo que convierte a las partículas en <<infecciosas>> la confusión  es monumental. He aquí algunos párrafos de este artículo igualmente revelador (los subrayados son nuestros) elaborado por Anush Arakelyan, Wendy Fitzgerald, Sonia Zicari, Christophe Vanpouille y Leonid Margolis:

<<Las células infectadas con VIH-1 producen viriones junto con vesículas extracelulares (VEs) cuya  biogénesis, tamaño y propiedades físicas son semejantes a las de los retrovirus. Hemos hallado que un número significativo de VEs (exosomas) producidos por células infectadas con VIH-1 portan gp120 (Env), una proteína viral que media en el enganche y la fusión con las células diana y facilita la infección del VIH de varias formas indirectas>>.

<<Utilizando nuestra nanotecnología ‘virometría de flujo’ hemos encontrado un número significativo de VEs generadas en células infectadas con el VIH que portan el Env del VIH y, por tanto, indistinguibles de virus <<defectivos>>.

<<En general, muchas, si no todas las células del organismo generan vesículas (…) La biogénesis de estas VEs en el interior de las células es semejante a la de los retrovirus, en particular del VIH; y como resultado las VEs comparten con esos virus muchas propiedades físicas y químicas. Ahora se ha entendido que puesto que las VEs se forman a partir de células infectadas con VIH cualquier preparación de VIH es de hecho una mezcla de viriones y VEs>>.

<<En resumen, nuestro trabajo demuestra que células infectadas con VIH producen no solo viriones sino también VEs y que algunas VEs llevan el Env viral haciéndose así indistinguibles no solo físicamente sino desde el punto de vista semántico de los viriones, en particular de los defectivos incapaces de replicación >>.

Esclarecedor. Y agregaremos que hay otros estudios que muestran que las vesículas extracelulares –a pesar de lo que dicen algunos defensores del VIH- portan ARN, lo que las hace semejantes a los retrovirus. Son los casos del artículo Biogenesis, Secretion, and Intercellular Interactions of Exosomes and Other Extracellular Vesicles (Biogénesis, secreción e interacciones intercelulares de exosomas y otras vesículas extracelulares) publicado en 2014 en Annual Review of Cell Development Biology y del titulado Tumour cella reléase an abundance of MICROVESICLES containing a selected set of proteins and RNAs (Las células tumorales liberan gran cantidad de MICROVESÍCULAS que contienen un conjunto seleccionado de proteínas y ARN) publicado en 2011 en Nature Comunications.

Hasta Wikipedia lo recoge ya: <<Las microvesículas juegan un papel en la comunicación intercelular y pueden transportar mARN, miARN  y proteínas de una célula a otra>> (https://en.wikipedia.org/wiki/Microvesicles#cite_note-doi10.1038.2Fncomms1180.1).

Reproducimos algunos ejemplos de partículas semejantes a retrovirus para que el lector pueda comprobar la semejanza con las imágenes que pretenden representar el VIH: en la Ilustración 10 aparecen partículas semejantes a retrovirus brotando de células con teratocarcioma, en la Ilustración 11 transosomas en un carcinoma de ovario idéntico a un myxovirus brotando de la célula, en la Ilustración 12 las denominadas partículas derivadas de teratocarcinoma en una secuencia similar a la presentada por la revista National Geographic.

En conclusión: nadie ha demostrado aún haber obtenido una micrografía del VIH.

Jesús García Blanca

  1. Agradecemos a los doctores Stefan Lanka, Eleni Papadopulos-Eleopulos y Valendar Turner su asesoramiento y a Lluis Botinas –presidente de Plural-21– y Emilio Cervantes –científico titular del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)- la revisión de este texto. Agregaremos que el lector tiene a su disposición en nuestra web tres recuadros que no aparecen en la revista impresa por razones de espacio. El primero –Análisis pormenorizado de las imágenes publicadas en el blog; La ciencia y sus demonios y de los artículos que se aportan como referencia- en https://www.dsalud.com/analisis­_imagenes/, el segundo –Referencias y artículos consultados- en https://www.dsalud.com/referenciasvih/ y el tercero –Procedencia de las imágenes- en https://www.dsalud.com/imagenesvih/

Recuadro:

Trabajos sobre los elementos básicos del Montaje SIDA

  1. No es cierto que el SIDA sea una nueva enfermedad infecto-contagiosa y menos una epidemia.
  • Heinrich Kremer. The Silent Revolution in Cancer and AIDS Medicine. New fundamental insights into the real causes of illness and death confirms the effectiveness of biological compensation therapy. Zurich, Xlibris, 2008.
  1. No es cierto que el VIH se haya aislado, fotografiado, caracterizado o secuenciado.
  • Stefan Lanka. HIV- Realität oder Artefakt? Raum und Zeit, 77, 1995, pp.17-27.
  • Etiennne De Harven. Pioneer deplores HIV. Continuum 2, vol. 5, 1997/8. Y Remarks on methods for retroviral isolation. Continuum 3, vol. 5, 1998.
  • Eleni Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner, John Papadimitriou y David Causer: The Isolation of HIV: Has it really been achieved? The Case Against. Continuum, 3, vol. 4 supl, sep.-oct. De 1996, pp. 1-24.
  1. No es cierto que se haya establecido el mecanismo por el que el VIH destruye los linfocitos T4 ni que se sepa cómo eso produce inmunodeficiencia.
  • Eleni Papadopulos-Eleopulos y otros. A critical analysis of the HIV – T4-Cell-AIDS hypothesis. Genética, 95: 5-24. 1995.
  1. No es cierto que los test diagnósticos cumplan los mínimos requisitos para ser fiables.
  • Eleni Papadopulos-Eleopulos, V. F. Turner y John Papadimitriou. Is a positive Western blot proof of HIV infection?Bio/Technology 11, 1993, pp. 696-702.
  1. No es cierto que los denominados “recursos de defensas” cuenten realmente las células defensivas
  • Alfred Hässig, Heinrich Kremer, W. X. Liang y K. Stampfi. Pathogenesis of inmune suppression in hypercatabolic diseases. AIDS, septicaemia, toxic schock syndrome and protein calorie malnutrition. Continuum 6, vol. 4, 1997.
  1. No es cierto que se pueden contar los ejemplares de VIH con la técnica PCR; es un artefacto tecnológico sin reflejo real biológico.
  1. No es cierto que los retrovirales sean <<tratamientos>>; son tóxicos causantes de malformaciones, graves problemas de salud y muertes.
  • Heinrich Kremer, Stefan Lanka y Alfred Hässig. AIDS: Death by prescription. Continuum, July/Aug. 1996.
  • Eleni Papadopulos-Eleopulos y otros. A Critical Analysis of the Pharmacology of AZT and its Use in AIDS. Current Medical Research and Opinion. Vol. 15: Supplement, 1999.
  • Anthony Brink. Debating AZT. Mbeki and the AIDS drug controversy. Pie termar itzburg. Open books, 2000.
  1. Ninguna previsión epidemiológica se ha cumplido.
  • Johnston, M. Irwin y D. Crowe. Durban Declaration Rebuttal.

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