Toda esta porquería ha salido del cauce del Besòs

Un microondas, uno de los hallazgos en el río Besòs / Marea Verde SAB

El Parque Fluvial del Besòs, que comprende zonas de uso público de los municipios de Barcelona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs es, visto desde cualquiera de los puentes y pasarelas que lo atraviesan, un espacio ajardinado pensado para el disfrute ciudadano, con zonas de paseo, carriles bici y un río en medio donde no es difícil ver patos y, si uno es lo bastante persistente, incluso alguna garza. También se han detectado nutrias, síntoma que el río se ha regenerado, a pesar del desastre medioambiental de diciembre del 2019, cuando un incendio en una fábrica de Montornès del Vallès comportó un importante vertido de disolventes a las aguas fluviales.

El que fue el río más contaminado de Europa en los años setenta y ochenta del siglo pasado, una cloaca a cielo abierto, es ahora, aparentemente, un oasis de vegetación y naturaleza en medio de una zona urbana densamente poblada.

El Parque Fluvial del Besòs, que comprende zonas de uso público de los municipios de Barcelona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Adrià de Besòs es, visto desde cualquiera de los puentes y pasarelas que lo atraviesan, un espacio ajardinado pensado para el disfrute ciudadano, con zonas de paseo, carriles bici y un río en medio donde no es difícil ver patos y, si uno es lo bastante persistente, incluso alguna garza. También se han detectado nutrias, síntoma que el río se ha regenerado, a pesar del desastre medioambiental de diciembre del 2019, cuando un incendio en una fábrica de Montornès del Vallès comportó un importante vertido de disolventes a las aguas fluviales.

El que fue el río más contaminado de Europa en los años setenta y ochenta del siglo pasado, una cloaca a cielo abierto, es ahora, aparentemente, un oasis de vegetación y naturaleza en medio de una zona urbana densamente poblada.

Jeringas y otro material de uso de toxicómanos encontrado en el Besòs / Marea Verde SAB

Pero no lo es. En su cauce, a menudo escondida entre los cañaverales, hay mucha más suciedad de la que un simple paseante se puede llegar a imaginar, y así lo demuestra la tarea voluntaria del colectivo Marea Verde SAB (las siglas de Sant Adrià de Besòs), que cada domingo por la mañana se dedica a hacer tareas de limpieza en las dos orillas del cauce del Besòs en el tramo que corresponde a su municipio, que al ser el de la desembocadura es donde va a parar, tarde o temprano, toda la suciedad que baja por el río.

¡En el cauce hay de todo!

Según ha denunciado el colectivo, desde que iniciaron sus tareas de limpieza han encontrado de todo y más. La lista no es corta: Microondas, neveras, sillas, taburetes, sillitas infantiles de coche, puertas, partes de sofá, amianto, trozos de planchas de Uralita, fibrocemento, ruedas de camión, planchas y cubiertas de techo, material de uso de drogodependientes, sangre, preservativos, toallitas, compresas, tampones, aplicadores de tampones, vendas de yeso, pañales, cables, pilas, ropa, calzado, cascos de bicicleta y moto, bidones industriales, latas, tetrabricks, botellas de vidrio, vasos, bolsas de plástico, mantas, muelles de colchón, juguetes… ¡incluso un billete de 10 de euros!

Selección de la porquería ‘pescada’ en el cauce del Besòs / Marea Verde SAB

El Parque Fluvial del Besòs, cuya limpieza depende de la Diputación de Barcelona, no está tan limpio como parece desde encima de los puentes, y la suciedad se acumula en el tramo final. Es por eso que en mayo del 2020 un vecino de Sant Adria, Álex Ovejero, dio el paso «de coger una pinza y una bolsa y la llenó de residuos cogidos en el cauce». Aquello fue el origen de la movilización de Marea Verde ASB, según explica Laura González, miembro de este colectivo, a elNacional.cat, que añade que la recogida se hace «de forma voluntaria, con nuestros medios e incluso con nuestros guantes».

A través de estas acciones, el colectivo denuncia la falta de limpieza por parte de la Diputación de Barcelona y defiende que la limpieza por parte de los vecinos «es un bien al ecosistema del río«. Con todo, se las han encontrado de todos los colores, en especial en el tramo más próximo a la desembocadura, donde el puente de Rodalies, mucho más bajo que el resto, hace que se acumule mucha basura.

Laberinto de cloacas

«El río es un vertedero de todo», continúa González, que apunta que ahora, con las restricciones de la pandemia, también se organizan botellones, además de ser lugar|sitio de encuentros de sexo furtivo y punto de encuentro de toxicómanos, y cada uno deja sus residuos. Y todavía suerte que no se meten en el agua, que a opinión suya sigue siendo «una alcantarilla al aire libre» donde van a parar todos los vertidos de las depuradoras y las aguas fecales de las cloacas cuando llueve mucho, gracias a los rebosaderos que hay a lo largo del río.

Todavía más porquería encontrada en el Parque Fluvial del Besòs / Marea Verde SAB

«El Besòs fue el río más contaminado de Europa los años 80 y ahora han puesto césped, pero por debajo es un laberinto de cloacas y todo va a parar al río», lamenta González, que asegura que donde hay más peligro si un día llega una ‘besosada’ -el nombre popular de las trágicas crecidas del río- es en el puente de la Renfe: «Es un peligro y ya lo hemos avisado».

¿Patos bucólicos?

El colectivo, que recuerda que el Parque Fluvial és «la única zona verde de Sant Adrià», especialmente ahora que la playa está cerrada por la posible presencia de sustancias contaminantes reclama que se resuelva «la deuda histórica con la desembocadura del río Besòs», que implicaría sacar todas las plantas industriales que todavía hay allí.

El puente de Rodalies que atraviesa el Besòs es inusualmente bajo / Jordi Palmer

«La gente ve un pato y le parece todo muy bucólico», apunta González, pero la realidad es que el cauce del Besòs sigue siendo un punto negro de suciedad. Las imágenes de este colectivo vecinal dan fe de ello.

https://www.elnacional.cat/es/sociedad/porqueria-salido-cauce-besos_639713_102.html