Una mujer de 36 años tiene un bebé cuyo padre tiene 12 años

“Madre mía del amor hermoso”, pienso cuando leo noticias así en las que uno se preocupa aún un poco más, si cabe, por el devenir de los niños y acaba en la cuenta de que la mayoría de veces no tiene miedo por lo que tus hijos puedan hacer, sino por lo que los adultos puedan hacer con ellos, que ya es triste.

Hace unos días salió a la luz esta noticia que ha conmocionado al país de Nueva Zelanda, donde ha sucedido. Una mujer de 36 años dio a luz a un bebé tras mantener relaciones sexuales con un niño de 11 años (al nacer el bebé el niño ya había cumplido 12) que, para más INRI, es compañero de clase de su hijo.

Y yo que pensaba que tener un hijo con 13 años ya era algo como para alarmarse… En fin, sigo. Los hechos fueron denunciados por el director de la escuela del menor, después de que éste se lo explicara todo.

Al parecer, el niño se acercó un día a la oficina del director y le dijo que tenía algo que contarle. Le comentó que lo que le iba a decir no le iba a hacer muy feliz, y le explicó que llevaba un tiempo manteniendo relaciones sexuales con la madre de su amigo y que quería detenerlo, necesitaba que eso se acabara.

Todo empezó en abril del 2012, cuando el niño tenía 11 años. El hijo de la mujer no fue ese día al colegio y animó a su amigo a no ir tampoco ese día y pasar el día con él en su casa. Durante el transcurso del día la madre de su amigo dio a beber cerveza al niño y más tarde mantuvo relaciones sexuales con él.

A partir de ese día la mujer y el niño fueron manteniendo relaciones durante varios meses y la mujer acabó por quedarse embarazada y por dar a luz a un bebé. Para entonces el chico había cumplido 12 años.

Ahora este caso ha abierto el debate sobre la posibilidad de acusar a las mujeres de violación sexual, ya que en Nueva Zelanda sólo los hombres pueden ser acusados por este delito. Judith Collins, la ministra de Justicia, ya ha declarado que este caso les coge por sorpresa y que buscará asesoramiento para modificar la actual ley.

Como es lógico, tanto el bebé como el niño de 12 años recibirán ayuda profesional. El mismo director de la escuela fue crítico con lo sucedido al explicar que, a pesar de que el niño era muy consciente de lo que había hecho, lo explicó desde la culpabilidad (con ese “esto no le va a hacer muy feliz”), como si él fuera el responsable de todo.

Por mi parte, después de mi “Madre mía del amor hermoso”, sólo me queda desear al cielo, a los astros y a los gnomos que viven allí donde nace y acaba el arco iris que no quede en el mundo ninguna madre de compañero de la clase de mis hijos tan degenerada como la de la noticia. Suficiente tenemos con tener que lidiar con los problemas del día a día como para tener que preocuparnos ahora cuando nuestros hijos, un buen día, nos digan que van a pasar el día a casa de su mejor amigo.

  Fuente; aquí

https://tudeudaconelplaneta.es.tl/Abuso-sexual%2C-1%BA-cap%EDtulo.htm