Alimentarse de forma saludable debería ser un derecho humano fundamental, pero la realidad es muy distinta porque la mayoría de la producción y comercialización de los alimentos está en hoy en manos de un grupo de multinacionales que deciden en gran medida lo que comemos y cómo lo comemos: Nestlé, Coca-Cola, Kellogs, Pepsico, Kraft, Johnson&Johnson, Unilever, Mars, Procter&Gamble y General Mills entre las principales.

Varias se han dedicado en las dos últimas décadas a adquirir toda empresa de interés que fabricara productos «orgánicos», «biológicos» o «ecológicos», presionando luego a los organismos internacionales para que se restringieran los productos que pueden llevar tales denominaciones. Sumemos a ello que otras dos multinacionales (Monsanto y Syungenta) han invadido con sus semillas y productos transgénicos los sectores agrarios y alimenticio, y no será difícil entender que dentro de poco resultará realmente casi imposible alimentarse de forma saludable.

Cuando los especuladores vieron que el sector inmobiliario y financiero dejaba de ser productivo tomaron como objetivo el sector alimentario y su inversión en él ha llevado a cientos de millones de personas a padecer hambre y a millones de campesinos a la pobreza.

Jesús García Blanca.

Artículo publicado en el número 154 (noviembre, 2012) de Discovery DSalud.

http://www.dsalud.com/index.php?pagina=sumario_154

8 de noviembre de 2012 16:00