Por Carmen Baez López

 

19. La rata canguro de cara ancha

Este animal endémico de Australia era una rara especie marsupial. En 1839 se descubrió el primer espécimen de este animal y se consideró que era un animal raro de población limitada.

El naturalista y ornitólogo inglés John Gould, en su obra Aves de Australia, describió científicamente a esta especie. Se desconoce cuál era su hábitat.

Se considera que su población se redujo debido a los asentamientos de colonos europeos. En 1875 se encontraron los últimos ejemplares de este animal.

20. El ualabí oriental

Esta especie endémica del sudeste de Australia se extinguió en el 1889, cuando la última hembra murió. Este marsupial se alimentaba de hierbas, pasto y helechos. Su comportamiento era parecido al de la liebre.

Según John Gould, esta especie era capaz de saltar muy alto y en uno de los encuentros de este naturalista con ella, el ualabí saltó sobre su cabeza.

Se considera que este animal se extinguió debido a su competencia con el ganado, que fue introducido por los colones en Australia.

21. La Caloenas maculata

La paloma de Liverpool ha sido bautizada gracias a que el único espécimen de este animal que existe, se expone en el Museo Nacional de Liverpool. Gracias a exámenes de ADN se determinó la familia a la que este animal pertenecía.

John Latham en su trabajo A General Synopsis of Birds mencionó esta ave por primera vez y Johann Friedrich Gmelin fue el primero en describirla.

Gracias a su nombre, se ha sugerido que esta ave pudo haber sido recolectada en Tahití, ya que sus nativos mencionaban al pájaro “tití”, cuya descripción es similar a la de la paloma.

22. El Eclectus infectus

Esta especie extinta habitaba posiblemente en Tonga, Vanuatu y Fiji. Los especímenes encontrados contaban con su esqueleto casi completo, lo que permitió que David William Steadman describiera este animal en 2006.

Se considera que la especie se extinguió en Tonga hace 3000 años debido a la actividad humana. Por otro lado, la especie pudo haber sobrevivido en otras islas, ya que el explorador italiano Alejandro Malaspina describió un ave parecida durante sus expediciones en 1788-1794.

  1. Rascón de Ascensión

Ave endémica de la isla Ascensión. Fue dibujada en 1656 por Peter Mundy. Habitaba en zonas desérticas y su dieta consistía en huevos. Es probable que se haya extinto al llegar las ratas a la isla, ya que estas competían por los huevos.

En 1815 se introdujeron los gatos salvajes a la isla y esta fecha se considera como la total extinción. En el 2003 se creó un nuevo género Mundia para esta ave, ya que análisis determinaron que esta no formaba parte de la familia del Tristan da Cunha (Atlantisia rogersi) como antes se creía.

24. El guará o zorro-lobo de las Malvinas

Este extinto carnívoro era el único mamífero endémico de las islas Malvinas. El nombre de guará fue dado por los gauchos rioplatenses. Este animal medía unos 90 centímetros de longitud, su pelaje era copioso y su de coloración peculiar.

Según un estudio de ADN su pariente más cercano vivo es el aguará guazú o lobo de crin, que es un animal endémico de Suramérica.

Se desconoce su dieta, ya que en las Malvinas no habitaban otros mamíferos, muchos científicos consideran que el guará cazaba pingüinos y gansos.

Cuando el ser humano se asentó en la isla, el guará se dedicó a cazar el ganado, en especial las ovejas. En 1833 Charles Darwin vaticinó la extinción del guará, ya que en ese entonces su población disminuía con rapidez.

Se considera que se extinguió en el 1876, pero algunos especímenes fueron embalsamados con la esperanza de clonarlos en el futuro.

25. El dodo o dronte

Ave endémica de la isla Mauricio en el Océano Índico. Se extinguió en el siglo XVII debido a la actividad humana.

Esta ave podía tener hasta un metro de altura, su pico era largo y su pelaje grisáceo. Fue descubierta en el siglo XVI por exploradores españoles, que llevaron un ejemplar a Europa.

Los portugueses bautizaron estas aves como dodo, que significa “estúpido”. Otra teoría es que el nombre se debe a la palabra dodoor que significa «holgazán» en neerlandes.

Debido a la introducción de ganado en la isla por los conquistadores europeos, los dodos perdieron su hábitat natural y su población empezó a disminuir.

El dodo es un referente cultural importante, además la historia de su extinción lo convirtió en un ejemplo de como la influencia humana puede causar la extinción de las especies.

 26. Antílope azul de El Cabo

Este mamífero endémico de África del Sur se extinguió en 1799/1800. Esta especie contaba con un hábitat muy limitado, por eso su población no era muy elevada.

Tras su descubrimiento por parte de los colonos, estos trajeron consigo ganado que compitió con el antílope por el territorio.

Su pelaje no era azul, sino pardo por lo que no se sabe el motivo de su nombre. Este antílope era pequeño si lo comparamos con otras especies de la familia Bovidae.

Su descripción taxonómica no es confiable debido a que esta especie no ha sido lo suficientemente estudiada.

27. Pequeño zorro volador de Mauricio o Rougette

Este tipo de murciélago, endémico de las Islas Mascareñas, se extinguió en el Siglo XIX. Existen diversos especímenes disecados en París, Londres y otros museos.

De acuerdo con una descripción de la Isla, escrita en 1772 estos murciélagos eran típicos y su población era alta. Pero los cazaban por su carne y grasa.

Si a principios de la época colonial era típico encontrar colonias de 300-400 murciélagos en una cueva, para finales del siglo XVIII era raro verlos volar en el día.

28. Canguro rabipelado occidental

Esta especie de canguro se extinguió en Australia a mediados del Siglo XX. Este marsupial fue depredado por los zorros y los gatos introducidos por los colonos. Australia es la isla que más ha sufrido debido a los animales introducidos.

Los conejos introducidos cambiaron el hábitat por completo, lo que les quitó a los canguros sus medios de alimentación.

El último espécimen fue atrapado en 1927 o 1928 y luego fue llevado al Zoológico Taronga. Al morir sus restos fueron expuestos en el Museo Australiano.