Por Myriam Tardioli El 21 Ene 2021

Los Trovants se encuentran en un solo lugar en el mundo. Se trata de un pueblo de Rumania que atrae a los científicos y también a los turistas. Todos buscan allí ver a los Trovants. El pueblo se llama Costeti y está en la región de Valcea, al sur de Rumania. La UNESCO declaró a las piedras que crecen monumento de la humanidad. Los turistas viajan a Costeti para visitar el Museo de Trovants.

Museo – By User Genudoc at ro.wikipedia.org – Trovant_la_Costesti_-_Valcea.JPG atro.wikipedia.org, Public Domain, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=4161223

Características de las piedras que crecen

Los pobladores de Costeti las bautizaron con el nombre de Trovants que en rumano significa “piedras que crecen”. A primera vista parecen piedras iguales a cualquier otra. Sin embargo los científicos aseguran que tienen características que las convierten en únicas en todo el mundo.

Se estima que su antigüedad es de 6 millones de años más o menos. Inicialmente fueron pequeños guijarros, pero con el paso del tiempo crecieron. Los científicos calculan que tardan mil años para crecer cuatro o cinco centímetros. Además de crecer, también se mueven y parece que respiran.

Tromans – By Art Anderson, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=59143208

Los científicos analizaron la formación de los Trovants

Retiraron varias muestras para analizarlas y observarlas en un microscopio. Descubrieron que en su interior hay anillos, similares a los de un árbol. Así es como pudieron calcular su edad. También desarrollaron varias teorías sobre cómo hacen para crecer.

Además descubrieron como es su composición. El núcleo de los Trovants es muy duro. Está rodeado por diferentes capas de arena que se sedimentaron a lo largo del tiempo. Este es el modo de cómo crecen y gracias a ello algunas rocas alcanzan los diez metros de altura.

Su forma también se puede modificar después de lluvias muy fuertes. Se produce una reacción química entre las capas de arena y el carbonato de calcio contenido en el agua de lluvia. Esta reacción genera una presión interna en los Trovants que produce un aumento de su volumen. Aparecen protuberancias en su superficie por lo que el crecimiento se nota a simple vista.

Hay científicos que creen que las piedras que crecen también pueden respirar y reproducirse. Se supone que la respiración es extremadamente lenta y cada una puede tardar hasta tres semanas. Incluso aseguran que con un equipo especial se puede escuchar un suave latido. La movilidad es también muy lenta, alrededor de 2,5 milímetros cada dos semanas y van dejando huellas que quedan marcadas a través de los siglos.

Trovants – By Nicubunu – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25936974

El origen de los Trovants es incierto

Se sabe con seguridad que son muy antiguas, pero con respecto a su origen solo se puede especular. Algunos creen que un terremoto hace millones de años las extrajo del centro de la Tierra. Otros piensan que vinieron desde otro planeta o incluso desde una galaxia lejana

También están los que dejan volar la imaginación y creen que están relacionadas con duendes o hadas y el mundo de los elementales. Pero además se suma la versión de los chamanes y brujos que sostienen que las piedras que crecen están vivas y tienen un alma. Sin importar cuál es la verdad, es una maravilla más que nos ofrece nuestro planeta y que todos quieren conocer.

Las piedras que crecen o Tromans respiran, se mueven y se reproducen (nosabesnada.com)

28/01/2021