Este tema requiere de una mente neutra, no se puede lidiar con los sentimientos porque la experiencia ha demostrado que no aportan soluciones eficientes. Mantener a unos animales que son capaces de dar sus vidas por sus amos crea un vínculo muy fuerte hacia esos seres, por lo que es muy difícil convencer a la gente una solución que implica el sacrificio de todos los perros y gatos que se encuentren vagabundeando por la calle. Un centro canino jamás podrá dar el cariño que se merece cada animal, por lo tanto es como un campo de concentración nazi. Para vivir así es mejor dejar de vivir.

Como ya he dicho las decisiones las deben tomar gente sensata que no se deje influenciar por los sentimientos. Es mi caso, y no es que no me gusten los perros, lo que odio es el maltrato animal por parte de los humanos.

Si uno estudia zoología verá que los perros están en la tercera franja de la pirámide de la cadena trófica; el hombre como el superpredador absoluto de todas las especies, los superpredadores que matan a otros depredadores y los depredadores como los perros que matan a otros animales para alimentarse y por último vienen los fitófagos que se alimentan de vegetales, pero yo digo que falta otro escalón que los biólogos no han pensado, yo les llamaría los depredatores (animales que son depredados por los depredadores que a su vez depredan a otros, por ejemplo; las musarañas, culebras, lagartos, escorpiones, libélulas, etc.)

Con todo, sería un despilfarro enorme de carne enterrar/incinerar los perros y gatos eutanasiados. Como ya he explicado, en la naturaleza estarían cumpliendo una función; ser la presa de los superpredadores. Como en Ecuador el perro y el gato son animales foráneos no se deberían soltar para que se busquen la vida por la selva, sería atentar contra la vida autóctona local como hicieron las ratas que trajeron en sus barcos y acabaron con los pocos huevos de dodo que quedaban en la isla de San Mauricio al no tener depredadores contra ellas (hay constancia de varios ejemplos más). Sin embargo, sí servirían como alimento a los depredadores de zoológicos y de reservas cercadas de felinos como leones, cocodrilos, serpientes o leopardos. Al menos no se desperdiciaría toneladas de carne.

Además, fomentar la cría de cocodrilos como alimento humano y el cuero de estos reptiles es muy valorado en Europa con lo que su país se beneficiaría en crear puestos de trabajo y en divisas.

A los profanos sentimentales les puede parecer una forma cruel de deshacerse de estos entrañables animales, pero hay que dejar de lado los sentimientos. Los culpables son los imbéciles que los abandonan. Cuando un jaguar mata a un tapir no hay que sentir pena por el tapir, forma parte de la cadena trófica; vive para que sirvas de alimento a otras criaturas. ¿Acaso nosotros no matamos diariamente a millones de animales para comérnoslos y no lloramos sus muertes? Pues entonces, dejad de ser hipócritas.  Cada animal debe aceptar su destino.

16/12/2020