El arte milenario de la pesca del atún se repite en Cádiz

Aparejos en el puerto de Barbate, antes de partir a la almadraba de Zahara de los Atunes.

Varios pescadores en el puerto de Barbate antes de salir hacia la almadraba de Zahara de los Atunes.

Uno de los pequeños barcos remolcados hacia la almadraba de Zahara de los Atunes.

El capitán de uno de los barcos que participa en la pesca de atún de almadraba.

Varios marineros en un bote antes de empezar a montar la estructura de la almadraba.

Sergio García, marinero de almadraba, muestra varios tatuajes dedicados a su labor.

Formación de la estructura de barcos que participaron en la pesca.

Un buzo, en un bote, comienza a colocar las redes.

Los buzos son los encargados de dar un certero disparo con cartuchos en una vara neumática.

Varios pescadores tiran de sogas para preparar la formación de la almadraba.

Los buzos o cooperadores son los encargados de dar un certero disparo con cartuchos en una vara neumática.

Un marinero mira la almadraba antes de empezar la pesca.

La bodega del barco se llena de hielo picado y agua de mar para almacenar los atunes recién pescados.

Una vez entran los atunes en el cerco o copo comienza una frenética actividad en todos los barcos que componen la almadraba.

Dos marineros pasan de una embarcación a otra.

El riego con manguera de agua del mar es continuo.

Un buzo tras terminar el trabajo del día.

Nada más ser capturados, los atunes son pasados a la bodega repleta de agua y hielo picado.

Dos operarios de Frialba son los encargados de introducir los atunes a la sala de despiece o ronqueo.

Sala de despiece o ronqueo de la empresa Frialba.

Lomos de atún pescado en el día, preparados y etiquetados.

 

https://elpais.com/elpais/2019/05/05/album/1557054921_330970.html#foto_gal_21

13/11/2020