Los científicos han podido medir las débiles señales que emiten las lentejas cuando germinan y han observado que no se producen de manera aleatoria

                                                                                     (Pexels – Mikhail Nilov)

Por

Omar Kardoudi

18/12/2023

Investigadores del mayor laboratorio de física nuclear de Italia, el Laboratorio Nacional de Frascati, al sur de Roma, creen que las lentejas emiten una pequeña radiación que es en realidad un sutil medio de comunicación entre ellas. Estas legumbres, al igual que otros organismos, emiten un goteo constante, aunque extremadamente débil, de fotones, las partículas de la luz. Los investigadores piensan que esos pulsos lumínicos pueden contener señales cuánticas que han pasado totalmente desapercibidas para los científicos.

«Son sólo los primeros pasos, pero parece muy interesante», afirma para New Scientist Cătălina Curceanu, una de las investigadoras del laboratorio de física nuclear italiano y la encargada de monitorear las señales que emiten las lentejas. Los resultados de esta investigación están publicados en este artículo de la revista Entropy.

El misterioso mundo de los biofotones

Todos hemos visto organismos vivos que se comunican mediante la luz. Las medusas, las setas o las luciérnagas emiten destellos brillantes para ahuyentar a sus enemigos o atraer a sus parejas. Pero además de estas señales tan evidentes hay otras de muy baja intensidad que no se pueden apreciar a simple vista: los biofotones.

Propuestos por primera vez en 1923 por el biólogo Alexander Gurwitsch, no se pudieron observar hasta 1954, cuando los avances en la sensibilidad de los equipos de la época permitieron medir sus débiles señales. A día de hoy nadie duda de la existencia de los biofotones, pero los científicos no se ponen de acuerdo en si las lentejas y otros organismos los utilizan con algún propósito concreto.

Los biofotones son consecuencia del estado excitado de los electrones durante las reacciones químicas de las células. Después de alcanzar los niveles de energía más altos, esos electrones caen a su estado de reposo y emiten un fotón en el proceso. En las semillas como las lentejas, esas reacciones se producen más intensamente en la fase de germinación.

Ya sabemos que las plantas pueden comunicarse mediante sustancias químicas e incluso con ultrasonidos. Utilizan estas señales para controlar su crecimiento, avisarse entre ellas sobre peligros que las acechan o atraer bichos para que las polinicen. También sabemos que detectan y responden a los fotones de la luz solar, aunque no tenemos ni idea de cómo funciona ese proceso.

Escuchando el susurro de las lentejas

Curceanu y su equipo, dirigido por el investigador Maurizio Benfatto, aplicaron los instrumentos del Laboratorio Nacional de Física Nuclear para observar en detalle una caja con 75 semillas de lenteja, las necesarias para poder obtener una señal lo suficientemente fuerte como para poder medirla. Los investigadores creen que estas señales pueden tener algunas características cuánticas, ya que los fotones pueden existir en una nube de muchos estados posibles llamada superposición cuántica.

Las lentejas germinadas con las que trabaja el equipo. (Catalina Curceanu)

Para comprobarlo el equipo realizó un experimento hace un par de años donde metió sus lentejas en una caja oscura que las protegía de las interferencias y le aplicó un instrumento capaz de detectar tanto los biofotones individuales como sus diferentes longitudes de onda. Después regaron con agua las lentejas para que empezaran a germinar y aumentara el ritmo de la reacción química.

Los biofotones cambiaron significativamente durante la germinación de las lentejas. Durante la primera fase, explican para New Scientist, los fotones se emitían en un patrón que se reajustaba repetidamente, como una pieza musical que cambia de tiempo. Luego, durante la segunda fase, las emisiones adoptaron la forma de otro tipo de patrón complejo denominado movimiento browniano fraccional.

Una comunicación cuántica

Las conclusiones de este estudio apuntan a que las emisiones de biofotones de las lentejas no son aleatorias, lo que para los científicos es un indicador de que podrían estar comunicándose. Además, aseguran que la complejidad de la segunda fase de las emisiones está matemáticamente relacionada con las ecuaciones de la mecánica cuántica.

Benfatto asegura que esto sugiere que las señales que muestran coherencia cuántica podrían determinar la dirección en la que acaban germinando las lentejas. Aunque los investigadores también reconocen que cualquier indicio de los efectos cuánticos está todavía por demostrar. «Algo está pasando ahí, pero no podemos afirmar que sepamos qué», afirma Curceanu.

El siguiente paso para los científicos es probar un nuevo diseño experimental que mejora 100 veces la relación señal-ruido. La idea de los investigadores es analizar la germinación de cada una de las semillas de manera individual para tener una señal más limpia y evitar interferencias. Aunque el mayor problema de todos en este tipo de experimentos es que en realidad no sabemos cómo son los efectos de la mecánica cuántica en los organismos vivos. Trabajos como este nos ayudarán a entenderlo mejor.

https://www.elconfidencial.com/tecnologia/novaceno/2023-12-18/plantas-lentejas-comunicacion-cuantica-estudio-investigacion_3795268/

4/03/2024