¿Es el objetivo real de la vacuna anti-fertilidad reducir la población mundial?

 

EL INFORME ROCKEFELLER

Ya en julio de 1969 el expresidente Richard Nixon dirigió al Congreso estadounidense un Mensaje especial sobre los problemas de crecimiento de la población en el que expuso los «peligros» a los que se enfrentaba Estados Unidos debido a ello proponiendo crear una Comisión sobre el crecimiento de la población y el futuro de América. Comisión que presidiría John D. Rockefeller y que en su informe final incluiría entre sus recomendaciones desarrollar programas educativos para mentalizar a las nuevas generaciones del problema de la superpoblación, eliminar obstáculos legales para poder acceder a los anticonceptivos, facilitar esterilizaciones voluntarias y abortos, dar prioridad total a la investigación sobre el control de la fertilidad buscando si fuera preciso capital privado, impulsar programas de planificación familiar, endurecer las restricciones a los inmigrantes, crear o implementar numerosas instituciones relacionadas con la población y diseñar un plan de «estabilización de la población».

Ese mismo año se crearía en el seno de la OMS el Programa de Reproducción Humana (HRP) -entre cuyos socios se encuentra el Banco Mundial y las ya mencionadas UNFPA y IPPF– desde el que se coordinan las acciones internacionales relacionadas con el control de la población con la conveniente apariencia de organización global bondadosa aunque en realidad se halla al servicio de las élites que operan tras las fundaciones que controlan la OMS y las Naciones Unidas desde su misma creación. Veamos más detalles de esta conexión.

EL INFORME KISSINGER

Apenas transcurridos dos años desde el Informe Rockefeller Nixon recibiría -unos meses antes de su renuncia por el caso Watergate– el llamado Memorándum de estudio para la seguridad nacional n° 200 (NSSM 200). Implicaciones del crecimiento poblacional mundial para la seguridad de Estados Unidos y sus intereses en ultramar desclasificado por el Consejo de Seguridad Nacional el 3 de julio de 1989 y conocido desde entonces como Informe Kissinger en el que el Secretario de Estado y Consejero para la Seguridad Nacional Henry Kissinger -que dirigió el panel sobre seguridad nacional del Proyecto de Estudios Especiales de la Fundación Rockefeller- firmó cosas como ésta: «Creemos que se necesitarán algo más que servicios de planificación familiar para motivar a las parejas a querer familias pequeñas… Este factor lleva a la necesidad de desarrollar programas de información, educación y persuasión a gran escala dirigidos a disminuir la fertilidad». Y mencionaba claramente la estrategia a seguir vía instituciones internacionales: «Los programas de asistencia poblacional del Gobierno deben ser coordinados con los de las principales instituciones multilaterales, organizaciones de voluntarios (ONGs) y otros donantes bilaterales«.

El informe -que el presidente Gerald Ford oficializó como política gubernamental en 1975- también dejaba muy claro por dónde debía ir la investigación:“El esfuerzo para reducir el crecimiento poblacional requiere una variedad de métodos de control de natalidad que sean seguros, efectivos, baratos y atractivos tanto para los varones como para las mujeres. Los países en desarrollo en particular necesitan métodos que no requieran de médicos y que se puedan utilizar en áreas rurales remotas y primitivas o villas míseras urbanas por personas que tienen una motivación relativamente baja”.

LOS INFORMES GLOBAL 2000

Aún aparecerían otros dos informes aunque ya con Jimmy Cárter en la presidencia cuyos borradores se elaboraron en la OPA: el Global 2000 en 1980 y el Global Future: Time to Act (Futuro global: hora de actuar) un año después. La idea fundamental que animaban esos informes -realizados con la colaboración del Consejo sobre calidad medioambiental integrado en la Oficina ejecutiva de la Presidencia y con fuertes lazos con la industria del petróleo- era reducir la población al precio que fuera. ¿Hasta dónde estarían dispuestos a llegar? Para valorarlo basta conocer la opinión de Robert McNamara quien fue presidente de la Ford, Secretario de Defensa durante ocho años y presidente del Banco Mundial además de miembro del consejo directivo del Washington Post, diario del clan Rockefeller: «Para decirlo con sencillez: el crecimiento excesivo de la población es el mayor obstáculo para el avance económico y social de las sociedades del mundo desarrollado. Sólo hay dos formas posibles de evitar un mundo con diez mil millones de personas: o bajan rápidamente las tasas de natalidad o deberán subir las de mortalidád».

UNA COALICIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA POBLACIÓN

Bueno, pues para conocer lo que finalmente se coció no es preciso rebuscar en documentos secretos, prohibidos o censurados ni hacer arriesgadas suposiciones. Hay hoy en Internet suficientes documentos accesibles que permiten establecer la secuencia que demuestra la implicación de las principales instituciones internacionales en el empeño de los Rockefeller y otros por reducir la población mundial. Veámoslo.

La propia Fundación Rockefeller reconoce en sus informes anuales -algunos ya citados- que durante la década de los sesenta dedicó ingentes cantidades de dinero a financiar la investigación de vacunas anti-fertilidad como continuación de las investigaciones que inició a principios del siglo XX con primates.

A comienzos de los años setenta el propio John D. Rockefeller dirigió un informe gubernamental en el que se recomendaba la «estabilización de la población». Pues bien, dos años después su hermano Nelson Rockefeller se convertiría en Vicepresidente de Estados Unidos y poco después se crearía en la OMS el Programa sobre Reproducción Humana cuyos socios son el Banco Mundial, UNICEF, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y otros dos organismos cuya creación fue impulsada por la antigua Comisión sobre crisis de población que financiaba o auspiciaba el clan Rockefeller: el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) y la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF), buque insignia del eugenismo, el racismo y la esterilización forzada.

En 1972 se crearía asimismo el Programa Especial de la OMS de Investigación, Desarrollo y Capacitación en Reproducción Humana cuyo objetivo era -según un informe publicado por la OMS en 1992- «coordinar, promover, dirigir y evaluar la investigación internacional sobre reproducción humana» y que consideró como una de sus prioridades «investigar nuevos métodos de regulación de la fertilidad»; añadiendo que «la investigación sobre vacunas reguladoras de la fertilidad es un área importante en la que trabaja el programa» que en agosto de 1992 se reunió en Génova con el Comité de Dirección del Grupo sobre vacunas para la regulación de la fertilidad de la HRP y científicos de Australia, Europa, India y Estados Unidos. ¿Le extrañará al lector a estas alturas saber que entre los financiadores del Programa se cita en varias ocasiones a la Fundación Rockefeller? De hecho las principales investigaciones coordinadas por ese Programa -véase el recuadro número 1- reciben fondos bien de instituciones ligadas al HRP, bien directamente de la Fundación Rockefeller y el Banco Mundial.

En las décadas de los setenta y ochenta hubo más de 650 científicos trabajando en 60 países en el campo de la regulación de la fertilidad -vacunas y esterilización incluidas-; y aparecen informes con los avances de la investigación valorando las ventajas e inconvenientes que ofrecen, empleando como criterio fundamental para esas valoraciones la adecuación de los hallazgos a propósitos de distribución a gran escala: producción a bajo costo, facilidad de almacenamiento, posibilidad de administración por parte de personal no médico… Y junto a eso, por supuesto, los efectos colaterales en algunos casos alarmantes; como la impotencia en hombres y la dudosa irreversibilidad en mujeres.

Sin embargo a partir de 1995 no se volvieron a tener noticias de esas «vacunas anti-fertilidad». Siendo muy posible que fuera el fracaso de un estudio clínico de fase II en Suiza que tuvo que ser suspendido ante las graves reacciones adversas que sufrieron seis mujeres lo que marcara el principio del fin de esas «vacunas”. En cualquier caso los objetivos de sus impulsores permanecen intactos. De hecho existen indicios que apuntan que se optó por utilizar las hormonas desarrolladas en el marco de esa investigación ¡en vacunas convencionales! Una tesis que se apoya en algunos hechos constatados. En 1995, por ejemplo, el Gobierno peruano se vio obligado a suspender una campaña de vacunación antitetánica al descubrir que las vacunas eran abortivas; y lo mismo sucedió en México, Filipinas y Argentina descubriéndose luego que vacunas contra el tétanos y la rubéola también contenían GCH.

Desgraciadamente hoy la Eugenesia ha traspasado aún más la línea y ha decidido valerse de la ingeniería genética para lo cual los Rockefeller se han encargado de hacer creer al mundo que se trata de una ciencia exacta. Ciencia en cuya expansión juega hoy papel protagonista otro «filántropo» de nuevo cuño: William Henry Gates III, más conocido como Bill Gates.

BILL GATES ENTRA EN ESCENA

Y es que el fundador de Microsoft pediría en 1994 ayuda a su padre a fin de «utilizar sus recursos para promocionar la salud reproductiva e infantil en los países en vías de desarrollo». Claro que su progenitor, William Henry Gates II, tenía experiencia en ese campo ya que había sido uno de los impulsores de la Federación Americana para la Planificación Familiar creada por la segregacionista y partidaria de la esterilización Margaret Sanger, miembro destacado de la Sociedad Americana de Eugenesia junto con el abuelo de Bill: William Henry Gates I.

Sería así pues como padre e hijo crearían la Fundación William Henry Gates, germen de la actual Fundación Bill y Melinda Gates en la que el padre de Bill «conduce la visión y la dirección estratégica» y comparte presidencia con su hijo y la esposa de éste. Como cabía esperar la autopresentación de la fundación en su web tiene el habitual tono eufemístico y grandilocuente de este tipo de organizaciones creadas por los «amos del mundo» que se presentan como benefactoras de la humanidad: «Guiada por la creencia de que todas las vidas tienen el mismo valor la fundación trabaja para ayudar a todas las personas a conseguir una vida productiva y saludable». Palabras que cobran su significado real si recordamos que Bill se declaró admirador de Thomas Malthus y que durante su intervención en el TED Talks de 2010 dijo lo siguiente tras convertir en una ecuación matemática el problema del crecimiento de la población: «Si hacemos un buen trabajo con nuevas vacunas, atención sanitaria y servicios de control de la reproducción -un eufemismo para no decir abortos- quizás podamos reducirla en un 10 o 15%».

Claro que a nadie debería extrañarle cómo materializa Bill Gates sus impulsos malthusianos porque durante años ha dedicado cientos de millones de dólares a financiar proyectos para promocionar cultivos transgénicos, agroquímicos y pesticidas, ha aportado fondos al programa del Gobierno estadounidense Feed the Future para introducir maíz transgénico en África y ha colaborado con la Fundación Rockefeller para impulsar la Alianza para una Revolución Verde en África (AGRA). Es decir, para implantar en ese continente -como ya hicieron en Iberoamérica e India- el modelo industrial capitalista de agricultura que lleva a la pobreza y a la ruina a decenas de miles de agricultores poniendo la producción agrícola en manos de unas pocas multinacionales; como Monsanto, empresa de la que Bill Gates es dueño desde 2010 de medio millón de acciones. Es más, según La Vía Campesina el 80% de las inversiones de Gates están hoy relacionadas con la biotecnología, nuevo medio tecnológico para desarrollar el Eugenismo siguiendo un camino que en realidad iniciaron los Rockefeller en 1943 con los primeros experimentos de modificación genética en el llamado «arroz de oro» (que, por cierto, fue un fracaso).

En cualquier caso el proyecto estrella de Bill Gates es la Alianza GAVI (Alianza Global para Vacunas e Inmunización), proyecto que puso en marcha en el 2000 y en el que junto a la Fundación Rockefeller, el Banco Mundial, la UNICEF y la OMS también participan gobiernos y centros de investigación así como la Federación Internacional de la Industria del Medicamento (IFPMA) que agrupa a 55 asociaciones nacionales en países desarrollados y en vías de desarrollo. Todos unidos con el objetivo de vacunar a cada ser vivo del planeta de buen grado, por la fuerza… o mediante tecnologías de última generación como las nanopartículas. Lo que hace inferir que su proyecto de vacunas anti-fertilidad a gran escala acabó fracasando y de ahí su nuevo «proyecto humanitario».

Jesús García Blanca

Recuadro:

Instituciones implicadas en la investigación de vacunas anti-fertilidad

-Consejo de Población de Estados Unidos. Financiación: Fundación Rockefeller, Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos y Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID).

Programa sobre Reproducción Humana de la OMS. Financiación: gobiernos de Suecia, Reino Unido, Noruega, Dinamarca, Alemania y Canadá, Fondo de las Naciones Unidas para Población (UNFPA) y Banco Mundial.

Instituto Nacional de Inmunología de la India. Financiación: Gobierno indio y Fundación Rockefeller.

Programa para el Desarrollo de Anticonceptivos de Estados Unidos. Financiación pública.

Centro de Investigación sobre Población, Institutos Nacionales de Salud y Desarrollo Infantil, Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos. Financiación pública.

-Otros equipos de investigación de menor entidad en universidades de Kenya, Alemania y Francia o en institutos como el Consejo de Investigación Médica de Reino Unido.

Breve guía de personajes, organizaciones internacionales y fundaciones privadas relevantes mencionadas en este artículo

Euqenistas

Thomas Malthus (1766-1834). Economista, autor de Ensayo sobre el principio de la población.

Francis Galton (1822-1911). Antropólogo, iniciador de la teoría de la Eugenesia.

-Familia Darwin: Charles y sus hijos Leonard, Horace, Francis y George: dirigentes de sociedades eugenésicas inglesas.

Charles Davenport (1866-1944).Biólogo, principal impulsor del movimiento eugenista estadounidense, director del laboratorio de Coid Spring Harbor en que se hallaba la Oficina de Registro de Eugenesia.

John Harvey Kellogg (1852-1943). Médico, director del sanatorio de Battle Creek.

Margaret Sanger (1879-1966). Enfermera y fundadora de la Liga americana para el control de la natalidad que posteriormente se convertiría en la Federación americana para la planificación familiar.

Filántropos

Fundación Rockefeller (1913). Fundada por John D. Rockefeller I con su hijo John D. Rockefeller II. Web: www.rockefellerfoundation.org.

Fundación Bill y Melinda Gates (1999). Creada de la fusión de la Fundación William H. Gates y la Fundación Gates para el aprendizaje. Recibe fondos de George Soros, Warren Buffet, Michael Bloomfield (actual Alcalde de Nueva York) y Ted Turner (CNN, Aol Time Warner). Web:

www.gatesfoundation. org.

Instituto Carnegie (1902). Creado por Andrew Carnegie, empresario del acero estadounidense.

Web: http.7/carnegiescience.edu/about. html

Organizaciones internacionales

Banco Mundial.

Organización Mundial de la Salud (OMS).

Fondo de Naciones Unidas para ¡a Infancia (UNICEF).

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Creado en 1969 por iniciativa de la PAL

Programa de Reproducción Humana (HRP) de la OMS.

Organizaciones gubernamentales

Oficina de Registro de Eugenesia. Creada en 1910 en Coid Spring Harbor con fondos del Instituto Carnegie.

Oficina de Asuntos de Población (OPA). Creada en 1970 en el seno del Departamento de Salud de Estados Unidos.

Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID). Creada en 1961 por el ex presidente John F. Kennedy.

Organizaciones privadas

Consejo de Población (Population Council). Fundado en 1952 por John D. Rockefeller III.

Federación Americana de Planificación Familiar (PPFA). Creada en 1916 por Margaret Sanger con financiación de la Fundación Rockefeller.

Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF). Formada en 1952 por iniciativa de la PAI actualmente reúne a 149 asociaciones.

Comisión sobre Crisis de Población (PAI). Creada en 1965 actualmente se denomina Acción Internacional sobre Población.

Alianza Global para Vacunas e Inmunización (GAVI). Creada en el 2000 a instancias de la Fundación Bill y Melinda Gates.

Informes

Informe Rockefeller (1972). Recomendaciones de la Comisión sobre crecimiento de la Población presidida por John D. Rockefeller durante la presidencia de Richard Nixon.

Informe Kissinger (1974). Memorando de Estudio de Seguridad Nacional 200. Implicaciones del crecimiento de la población mundial para la segundad de Estados Unidos y sus intereses en ultramar.

Global 2000 (1980). Borrador de la OPA durante la presidencia de Jimmy Cárter.

Futuro Global(1981). Creada durante la presidencia de Jimmy Cárter.

 

Fuente; Revista Discovery Salud. Número 162-Julio 2013

https://www.dsalud.com/reportaje/es-el-objetivo-real-de-la-vacuna-anti-fertilidad-reducir-la-poblacion-mundial/

4/06/2022