“Me rio” al ver el pequeño titular: La apuesta china. Dice así: La superpotencia asiática está cambiando su modelo energético. Así lo demuestran infraestructuras gigantescas, como esta instalación de paneles solares en la provincia de Guizhou, en el sureste del país.

En la foto se ve como los chinos han destrozado una extensión enorme de terreno aniquilando miles de árboles y por ende millones de seres vivos que quizá algunos aún no han sido descubiertos, y todo para qué, para obtener una energía simbólica en comparación si se hubiese utilizado otros métodos menos invasivos y más eficaces.

Una vez más vuelvo a decir que cuando alguien poderoso inexperto le permiten tomar decisiones, se crean los problemas. En este caso hablo del señor José Ramón Galán-Mascarós, del Instituto Catalán de Investigación Química que por lo visto se cree que es un erudito en energías renovables. Pues yo considero que a este señor le falta un hervor. Galán defiende los ineficaces paneles solares, defiende a los mortíferos e ineficaces aerogeneradores, e incluso se atreve a promover el biogás. El biogás como ya sabrán se obtiene de los residuos ganaderos o de otros restos orgánicos. Si le han echado un vistazo a mis artículos sobre el agua, sabrán que no es buena idea producir carne de los animales que tenemos actualmente. Llegados a este punto se me antoja citar: la mejor forma de ahorrar energía es la que no se demanda. Si alguien está un poquito corto de axones se lo explico: si se reduce el número de personas se reduce la demanda de energía ¿lo entiendes ahora? Por lo tanto dejaros de estupideces como: crear más campos de cultivo, de aumentar la ganadería o de fabricar aparatos  que genere energía de forma ineficaz. Hace varios años que ya existen, pero que los gobiernos se niegan a darlos a conocer porque va contra sus propios intereses y tienen a la población desinformada.

Muy Nº 471/ 91

http://spanish.xinhuanet.com/americadelnorte/2020-05/01/c_139020611.htm

8/08/2020