Nauru. Un paraíso tropical que se ha convertido en un infierno tropical. Una isla situada al norte de Papúa Nueva Guinea que no se parece a ninguna de las numerosas islas del Océano Pacífico.
La isla fue bendecida (o maldecida) por ser una de las fuentes más ricas en fosfato de las que los fabricantes de fertilizantes están ávidos.
Una pequeña isla (20 km2) con 10.000 habitantes era hace 20 años uno de los países más ricos del mundo. Ahora es un Estado fallido, la obesidad afecta al 95% de la población y el 90% es inactivo.
Entre 1968 y 1998 se benefició de sus riquezas naturales hasta el punto de que el PNB per cápita era 3 veces superior al de Estados Unidos. La gente dejó de pescar, de trabajar y pensó que duraría para siempre. El dinero se invirtió en EE.UU., pero sobre todo en Australia, y en gran medida se invirtió mal. Luego la bonanza se detuvo.
Lo que queda ahora es un campo de internamiento en el que se mantiene indefinidamente a los posibles inmigrantes ilegales en Australia. Incluso eso podría terminar pronto, ya que el sistema está siendo cada vez más criticado no sólo por fuentes internacionales sino también por las autoridades legales australianas.
6/05/2022
Rodrigo Acosta, vive en Argentina
Traductor/a • Traducido el 1 enero
2 Comments
Rubén Torres
2 años agoBueno, un ejemplo más de los miles que existen por culpa de la codicia humana y de los malos gobernantes. En fin, la historia de siempre.
Diego Castillo
1 mes agoNauru. Un paraíso tropical que se ha convertido en un infierno tropical. Una isla situada al norte de Papúa Nueva Guinea que no se parece a ninguna de las numerosas islas del Océano Pacífico.
La isla fue bendecida (o maldecida) por ser una de las fuentes más ricas en fosfato de las que los fabricantes de fertilizantes están ávidos.
Una pequeña isla (20 km2) con 10.000 habitantes era hace 20 años uno de los países más ricos del mundo. Ahora es un Estado fallido, la obesidad afecta al 95% de la población y el 90% es inactivo.
Entre 1968 y 1998 se benefició de sus riquezas naturales hasta el punto de que el PNB per cápita era 3 veces superior al de Estados Unidos. La gente dejó de pescar, de trabajar y pensó que duraría para siempre. El dinero se invirtió en EE.UU., pero sobre todo en Australia, y en gran medida se invirtió mal. Luego la bonanza se detuvo.
Lo que queda ahora es un campo de internamiento en el que se mantiene indefinidamente a los posibles inmigrantes ilegales en Australia. Incluso eso podría terminar pronto, ya que el sistema está siendo cada vez más criticado no sólo por fuentes internacionales sino también por las autoridades legales australianas.
6/05/2022
Rodrigo Acosta, vive en Argentina
Traductor/a • Traducido el 1 enero