Un informe de la ONG Foodwatch alerta de la presencia elevada de una sustancia potencialmente cancerígena en muchos alimentos cotidianos

El cartón reciclado es bueno para el medio ambiente, pero no tan bueno para nuestra salud. (iStock)

Actualizado: 28/10/2015

Por si no tenemos suficiente con preocuparnos cada vez más de lo que comemos (y empezar a reducir nuestro amor por el beicon) parece que, además, debemos tener cuidado con los envases que recubren nuestros alimentos. Es al menos lo que segura un nuevo informe de Foodwatch –una asociación de consumidores de origen alemán, pero muy activa también en Francia y Holanda– que alerta de la presencia elevada de hidrocarburos de aceites minerales (conocidos como MOH por sus siglas en inglés) en muchos de los alimentos que se venden en cajas de cartón reciclado.

Foodwatch ha pedido a un laboratorio independiente que analice la presencia de estas sustancias en 120 productos alimentarios cotidianos, a la venta en Francia, Alemania y Holanda (cereales, pastas, arroces, legumbres, puré de patatas…) y su conclusión es clara: el 83% de los alimentos examinados contienen trazas de estos aceites y un 43% contienen hidrocarburos aromáticos provenientes de aceites minerales (MOAH), que son, dentro de estos compuestos, las sustancias más peligrosas, pues son potencialmente cancerígenas.

La regulación es insuficiente

No cabe duda de que el reciclaje es beneficioso para el medio ambiente, pero, aunque el proceso para eliminar residuos de envases, periódicos o revistas (principalmente tintas) ha mejorado mucho, es casi imposible eliminar todos los materiales que no son propiamente fibras del papel. La pasta final resultante contiene hidrocarburos de aceites minerales procedentes de la tinta que, a su vez, contamina los alimentos.

Quizás es la primera vez que oyes hablar de estos hidrocarburos pero el tema no es nuevo. En 2011 una investigación realizada por especialistas del Departamento de Seguridad Alimentaria de Cantón, en Zurich (Suiza), y replicada en Alemania, alertó sobre la posible toxicidad de los envases alimentarios elaborados con cartón reciclado. La investigación analizó 119 envases alimentarios y sólo 30 no contenían estos aceites minerales. Pero lo alarmante es que ciertos alimentos envasados en cartón reciclado llegaban a contener entre 10 y 100 veces más MOH de lo que se considera seguro.

Se controla que los envases no contengan un nivel demasiado elevado de estos aceites, pero no su infiltración en los alimentos

Un año después de este estudio, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) revisó la exposición de las personas a estas sustancias y concluyó que en aquellos envases de cartón reciclado cuya finalidad es contener alimentos y en los que no existe una barrera o recubrimiento que aísle el producto, el riesgo de exposición a los aceites minerales es muy elevado.

Pese a esta advertencia, ni la Unión Europea ni sus países miembros han tomado cartas en el asunto. Aún no existe una regulación que limite la presencia de estas sustancias en los alimentos, a excepción de las disposiciones relativas a su uso como aditivo en materiales destinados a entrar en contacto con estos –Reglamento (UE) 10/2011–. Esto es: se controla que los envases no contengan un nivel demasiado elevado de MOH, pero no su infiltración en los alimentos que es lo realmente importante.

Los 120 alimentos analizados por Foodwatch.

Bastaría con mejorar los envases

El impacto para la salud de estos aceites varía enormemente en función de su composición. Los expertos de la EFSA identificaron dos tipos principales de MOH relevantes para la seguridad alimentaria: los hidrocarburos saturados (MOSH) y los aromáticos (MOAH).

Los aromáticos pueden actuar como carcinógenos genotóxicos (pueden causar cáncer y dañar el ADN, el material genético de las células), mientras que algunos hidrocarburos saturados pueden acumularse en los tejidos humanos y provocar efectos nocivos en el hígado.

No es de extrañar que los alimentos más contaminados sean aquellos que están en contacto directo con el cartón

En 2011 el Bundesinstitut für Risikobewertung, la agencia alemana de seguridad alimentaria, estableció límites provisionales a la presencia de estos hidrocarburos en los alimentos: 0,6 mg/kh para los MOSH y 0,15 mg/kg para los MOAH. Curiosamente, Foodwatch ha considerado criterios más estrictos para establecer qué niveles de hidrocarburos se consideran inadmisibles: a partir de 5 mg/kg de MOSH se considera “contaminación fuerte”, un nivel que se reduce a 0,2 mg/kg para los MOAH en productos secos, y 0,5 mg/kg en productos grasos.

Según este criterio, numerosos productos exceden los niveles recomendados, pero hay que apuntar que algunos alimentos son especialmente preocupantes. Es el caso, por ejemplo, de las lentejas Auchan, que contienen 8,5 mg/kg de MOSH y 2,7 mg/kg de MOAH o los Taglionlini del Aldi, que contienen 27,5 mg/kg de MOSH y 5 mg/kg de MOAH.

A la vista de los datos, Foodwatch tiene dos reivindicaciones principales:

  1. Obligar a que los alimentos contenidos en paquetes de cartón no entren en contacto directo con estos. Para ello basta con colocar los alimentos en bolsas dentro de los paquetes o bien recubrir los cartones con una película hermética, que es, justamente, lo que ya pidió en 2011 la EFSA. No es de extrañar que los alimentos más contaminados sean aquellos que, generalmente, están en contacto directo con el cartón (como las legumbres, el cuscus o la pasta).
  2. Establecer una legislación que limite por separado los niveles de MOSH y MOAH. Foodwatch considera insuficiente la actual normativa europea que sólo contempla los niveles de hidrocarburos presentes en los envases. La contaminación varía en función de cada alimento y su estado de conservación pero, además, los alimentos pueden contaminarse en otras etapas del proceso de producción.

https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2015-10-28/el-peligro-oculto-que-contienen-los-envases-de-carton-de-la-comida_1073615/

12/09/2020