El 40% de los españoles en edad laboral ni tiene trabajo ni lo busca

Cuatro de cada 10 de personas en edad laboral no buscan empleo

Hay casi 20,5 millones de la población laboral que no produce

Francisco Núñez

Madrid

24/05/2016

Cada vez hay más población económicamente inactiva en España como consecuencia del envejecimiento de la pirámide laboral y, sobre todo, por la insuficiente oferta de empleo a pesar de la reforma laboral, que ha reducido los costes salariales, y del crecimiento de la economía a tasas desconocidas desde que comenzó la crisis. Todo ello lleva a que sólo haya 18 millones de personas en España (39%) para generar PIB porque tienen empleo, muchos de ellos en precario (hay, por ejemplo, 2,8 millones con trabajo por horas y 3,7 millones de contratados temporales). Se trata de la masa crítica para producir y son los encargados de sostener a una población total de 46 millones.

Sin embargo, hay 38,5 millones de personas (75% de los habitantes) que se encuentran en edad laboral con más de 16 años. Estas cohortes no van a tener casi reemplazo porque cada vez hay menos jóvenes por debajo de esa edad (7,5 millones).

De esos 38,5 millones de masa laboral potencial, hay que descontar a los casi 4,8 millones de parados (12,5%) y los casi 15,7 millones (41%) que se encuentran inactivos. La radiografía laboral que queda es la siguiente: de cada 10 personas que tienen edad de trabajar 4,7 tienen empleo, 4,1 son pasivos (inactivos) y 1,2 son parados. Cuando empezó la crisis 5,5 tenían empleo, menos de cuatro eran inactivos y casi el 0,5 estaba en paro. Todo esto significa que por cada ocupado hay ya prácticamente otro inactivo o pasivo (0,9% exactamente). Pero, si sumamos inactivos y parados, el resultado es aún más peligroso para las pensiones, los ingresos del Estado y el PIB. Hay casi 20,5 millones de la población laboral que no produce realmente. Es más de la mitad (53,2%) de quienes tienen edad para trabajar, 10 puntos más que cuando comenzó la crisis.

Según datos de la EPA, en el primer trimestre de 2016 se produjo un nuevo repunte de los inactivos. Aumentó en 55.000 sobre diciembre y acumula un alza de 314.000 desde 2007. Se considera inactiva a la población de 16 ó más años que no tiene empleo y que no está parada.

De los 15,7 millones de españoles que no realizan actividad económica alguna, la mitad (7,8 millones) tiene más de 64 años. Lo que significa que se encuentran en la edad del posible retiro laboral, aunque podrían continuar en el trabajo voluntariamente siempre y cuando hubiera esa opción. Respecto a la otra mitad, según datos de Eurostat, España ocupa el cuarto lugar de los 28 países de la UE con más pasivos por debajo de los 64 años. Pero, la comparación no es homogénea ya que estos países tienen una población ocupada mucho mayor. Por ejemplo, Francia y Alemania tienen 11,7 millones de inactivos pero al mismo tiempo disponen de 39,6 y 26,1 millones de empleos. Por tanto, España lidera el ranking de inactivos en Europa.

¿A qué se debe este crecimiento? El aumento de la población jubilada y prejubilada es una de las causas. Es la consecuencia de la dificultad por mantener un puesto de trabajo a partir de los 50 años a pesar de que se haya alargado la edad para obtener la pensión. Hay seis millones de personas (38% de los inactivos totales) en esta situación. En el último año ha crecido en 83.000 (1,4%) y en 889.000 (17,3%) desde el inicio de la crisis. Pero, este alza se ve compensado por las personas que se dedican a labores del hogar. Hay 3,7 millones y su número se reduce progresivamente por el cambio de sociedad y también porque muchas mujeres demandan empleo (se las computa como activas aunque estén en paro) cuando su pareja sale del mercado laboral. Desde 2007 han desaparecido 1,1 millones inactivos en este grupo (23%) y 24.000 en el último año.

A esta estadística hay que sumar 1,8 millones de viudas y huérfanos (12% de los inactivos) que cobran una pensión distinta a la de jubilación. El número se va reduciendo. Hay 28.000 menos que al principio de la crisis. También hay que sumar a 1,2 millones de trabajadores con incapacidad permanente y 325.000 personas que hacen trabajos sociales sin prestación, rentistas y mayores de 75 años que no reciben ayudas.

En realidad, el grupo responsable de que aumenten las cifras de inactivos es el de los estudiantes y de quienes realizan cualquier tipo de curso para elevar su nivel de formación y, sobre todo, porque no encuentran empleo, y menos el adecuado. Es decir, enganchan un curso tras otro a la espera de que remita la contracción laboral. Hay 2,6 millones (17% de los inactivos) que son estudiantes y otros 330.000 del resto de categorías que siguen cursos. Nunca había habido en España tantas personas en esta circunstancia. Su número ha aumentado progresivamente con el avance de la crisis. En el último año ha crecido en 35.000 y en 752.000 desde 2007.

https://www.elmundo.es/economia/2016/05/24/57435bfbca474158538b4658.html

3/1/01/2023