Las medusas son más letales de lo que nos podamos imaginar

La científica Ángel Yanagihara casi muere por una picadura de medusa y eso la llevó a dedicar su vida al estudio de este potente veneno para salvar a otros

Las cubomedusa (Cubomedusae) habitan en aguas tropicales y poseen un potente veneno que puede llegar a ser letal para el ser humano (Ventus55)

Neus Palou

 

Actualizado a 12/11/2018

En 1997 Ángel Yanagihara, nacida en Alaska, estaba trabajando en un programa de doctorado en la Universidad de Hawai (UH) para una investigación sobre los canales de iones celulares. Una mañana nadando en el mar se encontró con un enjambre de medusas a unos 500 metros de la costa. Sintió como si un montón de agujas se clavaban y quemaban su cuello y brazos, y sus pulmones empezaron a fallar. Pudo regresar a la orilla en un estado casi agónico y después tuvo que pasar 3 días en un hospital para recuperarse. Después de recuperarse ella quiso saber qué era eso que casi le mata. Así empezó una vida dedicada al estudio de un veneno que es letal en muchos casos.

El 17 de junio de este año un niño llamado Prince Gabriel Mabborang, de 18 meses de edad, murió en la playa de Dalahican, un lugar de baño popular cerca de Lucena, en Filipinas. Este es uno de al menos tres niños fallecidos en Filipinas este verano por las picaduras de medusas.

Después de que las noticias sobre la muerte del niño se propagaran rápidamente en las redes sociales, los funcionarios de salud de Lucena invitaron a Yanagihara a hablar sobre el veneno de las medusas y cómo salvar a las víctimas de picaduras, un servicio que proporcionó de forma gratuita.

Ángel Yanagihara, de 58 años, quien estudia el veneno de medusa en la Universidad de Hawai (UH) en Honolulu, se desplazó a la playa de Dalahican. Después de ponerse un traje de neopreno se sumergió en el mar en busca de una cubomedusa (Cubomedusae) comúnmente llamada ‘avispa de mar’. Los aldeanos se rieron al verla, los niños jugaban en el agua sin tener en mente el suceso ocurrido solo hacia 3 semanas.

Ejemplar de una cubomedusa (Cubomedusae) comúnmente llamada ‘avispa de mar’ (Guido Gautsch)

 

Entre los problemas de salud pública que existen en el mundo, las picaduras de medusas pueden parecer triviales, aunque afectes a millones de personas cada año solo fallecen unas pocas docenas. Pero la cifra puede ser mucho mayor porqué muchas muertes pueden no ser registradas. Los lugareños de Filipinas simplemente asumen el riesgo y la desgracia y entierran a sus muertos sin dar parte de la causa de la muerte. Un problema que podría ser mucho más significativo de lo que se puede llegar a creer en muchas zonas costeras en el mundo con pocos recursos.

Picaduras de medusa mortales

Las teorías de Yanagihara sobre el letal veneno de algunas medusas

Las cubomedusas, una especie de medusa que habita en Australia, Filipinas y otras áreas tropicales, son famosas por los efectos catastróficos de su veneno, muy peligroso para el ser humano. Estas son capaces de detener el corazón en tan solo 5 minutos.

Yanagihara tiene la teoría de su campo unificado que sostiene que el veneno contiene proteínas que perforan los glóbulos rojos y liberan potasio, lo que altera los ritmos eléctricos que hacen que el corazón siga latiendo. Sus conclusiones, y los tratamientos en los que se ha basado, surgieron de 20 años investigación.

Teoría del campo unificado de Yanagihara

Los estudios apoyaron esa teoría. En un artículo de 2012 en PLOS ONE, Yanagihara y un colega informaron que el veneno de Chironex fleckeri, una de las especies de medusas más letales, perfora rápidamente los glóbulos rojos, lo que provoca que filtren una gran cantidad de iones de potasio. Un alto nivel de potasio en la sangre, o hiperpotasemia, causa un paro cardíaco, y cuando Yanagihara inyectó a los ratones altas dosis de veneno, sus corazones se detuvieron rápidamente. Lo mismo sucedió cuando ella inyectó solo las porinas del veneno.

La Doctora Angel Yanagihara ha dedicado su vida al estudio del veneno de las medusas después de que una le picara y la dejara al borde de la muerte (Laura Aguon / Science Magazine)

Estudios escasos por falta de financiación

Las teorías de Yanagihara han sido elogiadas por la comunidad científica pero por desgracia no se puede comparar o rebatir con otros estudios porqué el campo de estudio en este tema es muy reducido.

En todo el mundo, solo unos cinco grupos de investigación estudian el veneno de la medusa. La financiación no se dedica en este campo porqué se destina a problemas de salud pública más grandes, aunque Yanagihara cree que las picaduras de medusa se cobran un número de víctimas mucho mayor de lo que la mayoría de las personas supone. Así que ella y sus pocos colegas y competidores luchan con presupuestos pequeños para estudiar la amenaza, desarrollar remedios y educar a las comunidades en riesgo.

Aunque la mayoría de las 4.000 especies de medusas que existen en el mundo solo causan dolor e incomodidad otras especies, como las cubomedusas, de las cuales unas 50 especies habitan en los mares tropicales y templados de todo el mundo, son letales.

Sobre la base de esos hallazgos, y siguiendo las instrucciones del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, que ha financiado el trabajo de Yanagihara, pudo desarrollar dos productos patentados con el nombre de marca ‘Sting No More’ para contrarrestar el envenenamiento de las medusas. Un spray ayuda a eliminar los tentáculos que se adhieren a la piel; contiene urea, que se cree que hace que los tentáculos sean menos pegajosos, y el vinagre, que estudios anteriores y el propio trabajo de Yanagihara han demostrado que pueden desactivar los nematocistos no inflamados. Luego se aplica una crema que contiene gluconato de cobre para inhibir el veneno inyectado. Los productos son utilizados por buzos militares de los Estados Unidos y vendidos en su sitio web. Ella asegura que aún no ha recuperado sus costes iniciales, en parte porque regala los productos en países en desarrollo, como ocurrió durante la charla que Yanagihara ofreció en la playa de Dalahican después de la muerte del niño Prince Gabriel.

Para profundizar sobre las causas y los tratamientos de las picaduras de medusas Yanagihara cree que, además de financiamiento, lo que podría ser de gran ayuda es saber la cifra real de victimas en el mundo. Los estudios y los informes de los medios de comunicación a menudo citan una estimación de 150 millones de picaduras cada año en todo el mundo y de 20 a 40 muertes al año en Filipinas. Pero según su experiencia Yanagihara estima que son muchísimas más.

 

https://www.lavanguardia.com/natural/si-existe/20181112/452872629030/medusas-veneno-letal-estudio-angel-yanagihara-cubomedusas-muertes-mundo.html

13/10/2020