Paula Cabaleiro – 5 mayo

Es un hecho que el nivel de los océanos está subiendo, y hay motivos para creer que seguirá haciéndolo. Las ciudades repartidas por los litorales se están encontrando con problemas a la hora de expandirse. Una solución a este problema puede ser construir barrios flotantes, directamente sobre el mar, que sean casi autónomos, sostenibles y con una huella contaminante lo más reducida posible.

En 2025 esto podría dejar de ser una idea hipotética, y pasar a ser una realidad. El proyecto urbanístico y arquitectónico ya está en marcha, y ya tenemos las primeras imágenes de lo que sería el proyecto. Se llama OCEANIX Busan, y es el primer prototipo de ciudad flotante y sostenible del planeta, directamente diseñada para adaptarse a la subida del nivel del mar.

El proyecto fue presentado por ONU-Hábitat, la empresa neoyorquina OCEANIX y la Ciudad Metropolitana de Busan, un amplio y populoso municipio portuario de Corea del Sur bañado por las aguas del Pacífico.

«OCEANIX Busan se transformará y adaptará orgánicamente con el tiempo en función de las necesidades de Busan. Partiendo de una comunidad de 12.000 residentes y visitantes, tiene el potencial de expandirse para acoger a más de 100.000 personas», detallan los tres organismos y recalcan: «Cada barrio está diseñado para servir a un propósito: vivir, investigar y alojarse».

Los bloques y sus usos

En la plataforma de convivencia, habrá viviendas accesibles, calles y vendedores locales de alimentos, artesanía y librerías. También habrá una plataforma de investigación y trabajo conjunto, que incluirá un centro de regeneración de hábitat, espacios para fabricantes y dormitorios.

Por su parte, la plataforma de alojamiento ecológico ofrecerá habitaciones con vista al puerto, comidas orgánicas e invernaderos con tragaluz que crean un destino único para los visitantes.

Los grandes jardines de invierno ayudarán a controlar la temperatura y a cultivar alimentos. Todas estas plataformas serán expandibles, y partiendo de una comunidad con 3 plataformas y 12.000 residentes, el proyecto tiene el potencial de expandirse a más de 20 plataformas.

Reducir la huella medioambiental

Además de bloques de viviendas, calles y espacios públicos, las plataformas flotantes incorporarán invernaderos y están diseñadas para lograr cierto grado de autonomía y reducir al máximo su huella medioambiental.

«Estos sistemas interconectados generarán in situ el 100% de la energía operativa necesaria a través de paneles fotovoltaicos y repondrán su propia agua, reducirán y reciclarán los recursos y proporcionarán una agricultura urbana innovadora», señalan los organismos que presentaron el proyecto.

Como informa Insider, levantar esta urbe flotante podría llegar a costar unos 200 millones de dólares, y las primeras partes podrían estar listas para 2025. Según ONU-Habitat, dos de cada cinco personas en el mundo viven a menos de 100 kilómetros de la costa y el 90% de las megaciudades del mundo son vulnerables al aumento del nivel del mar.

La ciudad coreana tiene una elevadísima densidad de población, un puerto estratégico y actualmente un fuerte impulso industrial. Se extiende a lo largo de toda la costa del sur de Corea, entre el Mar de Japón y el Mar de China Oriental, lo que la expone a la amenaza de mayores inundaciones a medida que suba el nivel de los océanos.

«Hemos unido fuerzas con ONU-Hábitat y OCEANIX para ser los primeros en crear un prototipo y ampliar esta audaz idea porque nuestro futuro común está en juego ante la subida del nivel del mar y su devastador impacto en las ciudades costeras», comenta Park Heong-joon, acalde de la urbe.

Ahora, el objetivo es expandirse, ir más allá y llegar a otras regiones del mundo en las que pueda aplicarse el mismo nivel de crecimiento.

Corea del Sur ha diseñado la primera ciudad flotante y sostenible del mundo (msn.com)