Nuestra sugerencia en cuanto a lo que en tal sentido puede hacer depende ya de su preferencia. Puede elegir uno de estos dos sistemas:

1) Beba a lo largo de la mañana -con el estómago vacío y antes de tomar el sirope de savia con limón- un litro de agua al que habrá debido echar dos cucharaditas de sal marina (no use sal común). De esa forma, media hora después el intestino habrá quedado limpio.

2) Si no le gusta esa primera solución, tome entonces cada mañana uno o dos vasos de agua templada tirando a caliente nada más levantarse y cada noche una infusión laxante suave de plantas.

En cualquier caso, no estará de más que el segundo, quinto y octavo día utilice un enema. Bastará echar en un irrigador (de venta en farmacias) entre litro y medio y dos de agua templada. Pero previamente eche en el tubo de plástico una pequeña cantidad de aceite de oliva -un par de cucharadas soperas- para que «abra camino» al agua (ya sabe que agua y el aceite no se mezclan)

Una vez en su interior, aguante lo que pueda y luego siéntese tranquilamente en el inodoro hasta desalojar completamente el líquido y los desechos del intestino.

Eso sí, póngase el enema por la noche cuando ya esté en casa… por si acaso. A veces no sale todo el líquido a la primera.

SÍNTOMAS CARACTERÍSTICOS

Es importante también que sepa que la desintoxicación hará que su organismo utilice todas las vías naturales para eliminar toxinas: a través de la defecación, de la orina (en general más oscura y de olor penetrante), del aliento (notará un fuerte olor dulzón que si le resulta poco agradable puede disimular masticando hojas de menta o perejil fresco), de la vagina (con aumento del flujo), de la boca (la sentirá a veces pastosa) y de la piel (no sólo por el sudor sino también por las impurezas que tenga).

En ese sentido, es conveniente explicar que son muchas las personas a las que el ayuno con sirope de savia y limón activa drásticamente al principio sus problemas de piel: forúnculos, abscesos, granos, herpes, eczemas, espinillas, urticaria… A fin de cuentas, tales manifestaciones no son sino el medio que utiliza el organismo para deshacerse de las impurezas, de las toxinas acumuladas. No se preocupe pues por ello: indica que la limpieza se está activando. Y que, gracias a ello, en unos días lo más probable es que esas impurezas, terminada la desintoxicación, desaparezcan de forma natural.

Como también a veces se potencian los dos o tres primeros días los problemas que arrastramos y que se manifiestan mediante cefaleas, jaquecas, migrañas, náuseas o vómitos. No deje por ello la cura. Son los síntomas de que el organismo está reaccionando.

ALGUNAS COSAS MÁS QUE DEBE SABER

Muchas personas piensan que como no ingieren alimento sólido alguno lo mejor es tomar un completo vitamínico durante la cura para prevenir posibles carencias. No lo haga. Podría comprometer el resultado y no es necesario.

También son muchas las personas que entienden que habrá que hacer mucho ejercicio o deporte para que la cura funcione. Y tampoco es así. De hecho, no le recomendamos que haga deporte o ejercicio intenso mientras la siga. Pero sí debe hacer algo -consejo que es extensible para toda la vida- de mucha utilidad: caminar a paso ligero -no correr- al menos media hora al día.

Otro problema que le puede surgir es qué hacer si está tomando medicamentos. En ese caso deberá consultar con su médico si puede o no interrumpir la medicación ya que cada caso es distinto y depende del problema que usted tenga. Pero, por norma, cualquier fármaco dificulta el proceso de purificación. En todo caso, si no tiene más remedio que seguir medicándose, hágalo. Pero no es razón suficiente para por ello no hacer la cura desintoxicadora.

En cuanto a las infusiones de hierbas puede tomar las que quiera a lo largo del día, excepción hecha del té y del café (salvo un descafeinado a mediodía). Pero no pruebe el alcohol. Y, por supuesto, sepa que el tabaco le está envenenando. Desintoxicarse mientras simultáneamente se intoxica es absurdo. Pero de usted depende. Es su salud y su vida.

¿Y CÓMO SABER QUE EL PROCESO DE DESINTOXICACIÓN HA TERMINADO?

Ya dijimos al principio de este artículo que el tiempo que debería seguirse este singular «ayuno» es de 7-10 días. Es el tiempo mínimo para que el proceso sea eficaz. Ahora bien, que el mismo sea suficiente para lograr nuestro objetivo de desintoxicación total dependerá ya de nuestra acumulación de toxinas. Algo que es fácil constatar por nosotros mismos: mientras el organismo está depurándose tendremos la lengua cubierta con una capa blanca pastosa. Si a los diez días la lengua no ha recuperado su característico tono rosáceo y aparece limpia es que el proceso no ha terminado. Algunos expertos aconsejan en tal caso proseguir con la cura unos días más. Nosotros, sin embargo, le aconsejamos que comience a alimentarse normalmente de forma equilibrada -mucho mejor haciendo la Dieta Definitiva- y repita la cura tres meses después. Y si aun así no lo consiguiera totalmente, volver a insistir una tercera vez pasado otro trimestre.

NO COMIENCE A COMER SIN MÁS TRAS LA CURA

Terminados los siete-diez días de cura no empiece ya a comer de forma normal. Deje que su metabolismo se habitúe de nuevo poco a poco. Dos días de transición pueden ser suficientes. Nuestro consejo es que ingiera lo siguiente:

Primer día:

Desayuno: un vaso grande de sirope de savia y limón. Una pieza de fruta: manzana o pera.

Mediodía: un vaso grande de zumo de naranja, manzana o piña.

Almuerzo: un vaso grande de sirope de savia y limón. Una pieza de fruta: manzana o pera.

Merienda: un vaso grande de zumo de naranja, manzana o piña.

Cena: un vaso grande de sirope de savia y limón.

Cena\ un vaso grande de sirope de savia y limón.

Segundo día:

Desayuno: un vaso grande de zumo de naranja, manzana o piña. 2 piezas de fruta: manzana, pera o plátano.

Mediodía: 1 pieza de fruta: manzana, pera, naranja o mandarina.

Comida: un caldo de verduras sin grasa. 2 piezas de fruta: manzana, pera o plátano.

Merienda: un vaso grande de zumo de naranja, manzana o piña. Una rebanada de pan integral.

Cena: una ensalada de manzana, pera y plátano. Un vaso grande de sirope de savia y limón.

A partir del tercer día vaya incorporando poco a poco nuevos alimentos pero procure no ingerir en los tres días siguientes a la fase de transición ni carne, ni pescado graso, ni embutidos, ni queso (salvo requesón o el de Burgos), ni pan blanco, ni repostería, ni leche, ni café, ni alcohol. A partir del cuarto, empiece a comer normalmente; eso sí, de forma equilibrada y atendiendo las normas de la Dieta Definitiva o, en su defecto, las de la Dieta Mediterránea.

Y no vuelva a caer en los mismos errores alimenticios de antes. Su cuerpo no es un acordeón y someter el metabolismo a constantes cambios termina siendo perjudicial. Recuérdelo.

José Antonio Campoy

Recuadro:

LA DIETA DEFINITIVA

Los fundamentos y normas de la Dieta Definitiva fueron publicadas en los dos primeros números de la revista. En todo caso, para quienes no la conocen porque no adquirieron aquellos dos ejemplares -que aún pueden pedirse a nuestra redacción-ofrecemos un breve resumen. Recordamos, en cualquier caso, que tanto las mujeres mayores de 45 años como los niños menores de 5 deben tener en cuenta algunas cuestiones que ya publicamos en el número 2 y que no repetimos aquí por falta de espacio.

LOS ALIMENTOS PERMITIDOS

FRUTAS

DULCES

Frambuesa, Fresa, Mango, Manzana, Melón, Mora, Níspero, Papaya, Pera, Piña, Sandía

ÁCIDAS

Arándanos, Albaricoque, Cerezas, Ciruelas, Granada, Kiwi, Limón, Mandarina, Naranja, Melocotón, Nectarina, Pomelo

PESCADO

Todos. Sin excepción.

A modo de ejemplo y como recordatorio:

Anchoas, Atún, Bacalao, Bonito, Gallo, Lenguado, Lubina, Merluza, Mero,, Pescadilla, Pez espada, Raya, Salmón, Salmonete, Sardinas, Etc.

CARNE

Carnes blancas y magras. Aves. Jamón curado, jamón york y fiambres o salchichas de pavo o pollo.

MARISCO

Todos, salvo las ostras y las vieiras.

A modo de ejemplo y como recordatorio:

Almejas, Bígaros, Bogavante, Buey de Mar, Calamar, Camarones, Cangrejo, Cigalas, Coquinas, Choclo, Chirlas, Gambas, Langosta, Langostinos, Mejillones, Navajas, Nécoras, Percebes, Pulpo, Quisquilla, Sepia.

HUEVOS

Hasta dos diarios, tres veces por semana.

VERDURAS Y HORTALIZAS

(Sólo las mencionadas) Acederas,  Acelgas, Alcachofa,  Ajo, Apio, Berenjenas, Berros, Brócoli, Brotes de soja, Calabacín, Calabaza, Cebolla, Col, Col de Bruselas, Coliflor, Champiñón, Chucrut, Endibias, Espárragos, Escarola, Espinacas, Hinojo, Judías verdes, Lechuga, Nabiza, Palmitos, Pimiento, Pepino, Puerros, Rábanos, Repollo, Setas, Tomate, Yuca

POSTRES

Queso fresco tipo Burgos, Requesón sin azúcar, Yogures desnatados sin azúcar, Flan de huevo sin azúcar.

BEBIDAS

Agua, Zumos de fruta y verduras, Café descafeinado, Infusiones (todas menos anís).

CONDIMENTOS

Aceite de oliva y vegetales, Sal. Pimienta, Ajo. Limón, Perejil, Todo tipo de finas hierbas.

ENDULZANTES

Sacarinas, ciclamatos y aspartamo.

LAS REGLAS DE LA DIETA DEFINITIVA

  1. La fruta -entera o en zumo- debe ingerirse siempre en ayunas y sola: jamás durante o después de una comida.
  2. Hasta una hora antes del almuerzo se debe comer sólo fruta o zumos de fruta naturales –la cantidad que se desee-, pero nunca mezclando las dulces con las ácidas.
  3. Excepción hecha de los zumos de las mañanas, a lo largo del día sólo se debe beber agua -sin gas- y nunca menos de tres litros diarios, además de las infusiones y el café descafeinado.
  4. La carne, el pescado, el marisco y los huevos procure cocinarlos al vapor, al horno, a la plancha, asados o cocidos antes que fritos.
  5. Las verduras y hortalizas, aliñadas si lo desea, puede tomarlas solas, combinadas entre sí o como acompañamiento de la carne, el pescado, el marisco y los huevos. Y aunque puede asarlas, cocerlas o hacerlas al vapor o al horno recuerde que se conservan mucho mejor sus propiedades nutricionales cuando se comen crudas.
  6. No consuma requesón de postre si en esa comida toma jamón o pescado graso.
  7. No pese o cuente la comida. Puede comer hasta saciarse. Pero no abuse tampoco: adelgazará antes.
  8. El único ejercicio que debe hacer necesariamente es el de caminar -no correr- al menos 4 kilómetros diarios. Y
  9. Practique la técnica del espejo interior.

LA TÉCNICA DEL ESPEJO INTERIOR

Son muchas las escuelas de pensamiento que, en relación con el tema que nos ocupa, insisten en la importancia de utilizar nuestra mente para obtener resultados prácticos. Escuelas que han desarrollado diversas técnicas que se han constatado como eficaces y que se basan en el principio de que se puede actuar desde dentro hacia fuera. Obviamente, no es este el momento de explicar los fundamentos en que tal hecho se sustenta, pero esté seguro el lector de que hay evidencias de que es así. Por tanto, incluso aunque no crea en ello, le sugerimos que haga el ejercicio que le proponemos. No pierde nada, le llevará poco tiempo y sus resultados los comprobará en breves días.

Si puede, practique el ejercicio desde una semana antes de iniciar la dieta y prosiga con él durante otras dos semanas cuando la esté siguiendo. Será suficiente. Pero si se decide a comenzarla de inmediato, tampoco importa; en tal caso, simplemente haga el ejercicio durante las tres primeras semanas. Y aunque es mejor hacerlo por la mañana, cuando se levante, o poco antes de acostarse, puede hacerlo a la hora que le venga bien. Se trata de lo siguiente:

Colóquese delante de un espejo y mire su imagen reflejada en él. Vea pausadamente su aspecto físico, sin meter la barriga o intentar disimular lo que no le guste. Luego, cierre los ojos y visualícese delgado. Piense en cómo le gustaría estar, en cómo quisiera que los demás le vieran. Mantenga esa imagen durante dos minutos. Recréese en ella.

Es todo. Luego, a lo largo del día, no le diga a nadie que está a dieta e intente pensar en sí mismo como una persona delgada. Piense incluso que todo el mundo le ve igual de delgado; en casa, en el trabajo, en sus reuniones familiares o con amigos. Se sorprenderá de los resultados. Porque su cuerpo, sin que usted haga nada a nivel consciente, empezará a trabajar para conseguir esa silueta. Y ya suponemos que si usted no conoce nada del auténtico poder de la mente, se mostrará escéptico, pero también su mente está en estos momentos realizando a nivel inconsciente miles de procesos en el interior de su cuerpo sin que usted se dé cuenta… a pesar de que es usted mismo -su mente- quien lo hace posible.

ALGUNAS OTRAS COSAS QUE DEBE SABER

En cuanto a la forma de cocinar

Tanto la carne como el pescado y el marisco deberían cocinarse preferentemente al vapor, al horno, a la plancha, cocida o asada antes que frita. En cuanto a las verduras y hortalizas deberían comerse crudas ya que así conservarían mejor sus nutrientes, pero si se decide a cocinarlas, prefiéralas igualmente de las formas descritas antes que fritas.

En cuanto al ejercicio

Caminar cuatro kilómetros diarios es suficiente para adelgazar pero no deje de hacerlo ningún día. Ni siquiera es preciso que los haga de una vez; puede dividir el trayecto en dos o tres tramos a lo largo del día. Una manera inteligente de hacerlo es aprovechar cualquier circunstancia; y así, si vive en un piso, por ejemplo, no tome el ascensor y suba andando. Obviamente, cuanto más ejercicio haga -insistimos, sin forzar- más rápidamente adelgazará. En invierno una buena medida es «mover el esqueleto», es decir, bailar en su propia casa. Además, suele ser divertido; y si le da vergüenza, hágalo a solas.

 

Fuente; Revista Discovery Salud. Número 12– Enero 2000

13/05/2024