10 animales que hemos convertido en especies invasoras

Por Ana Isan15 noviembre 2017

En lo que respecta al medio ambiente, demasiado a menudo el ser humano tiene el mal vicio de trastocar, y no precisamente para mejor. Como individuos, de todo hay, lógicamente, pero si nos centramos en los desmanes, la especie humana es un auténtico problema para este planeta.

Así las cosas, las especies nos sufren. Por nuestra culpa muchas de ellas se encuentran contra las cuerdas, camino de la extinción o directamente extinguidos y, de otro, ocurre lo opuesto: una inducida proliferación como consecuencia de desequilibrios del ecosistema provocados por nosotros.

Se trata, en efecto, de su introducción en nuevos hábitats por inconciencia o con fines utilitarios. Los ejemplos son innumerables, pero todos tienen en común la creación de un problema en el que, aplicadas medidas exterminadoras, son los animales los que acaban perdiendo. En definitiva, las conocidas como «especies invasoras» acaban siendo doblemente víctimas.

Especies invasoras: la historia interminable

Desde la noche de los tiempos, andar de acá para allá, en plan nómada primero, y luego a través del comercio y las migraciones, han provocado importantes cambios en los ecosistemas. Y las especies invasivas han sido una de las principales víctimas, además de las autóctonas, que en ocasiones se encuentran inermes ante ellas.

Flora y fauna introducida por el ser humano son aquí y allí, a lo largo de la historia, pero sobre todo en la actualidad, ha ocasionado graves problemas de equilibrio ecológico, pues la presencia de especies invasoras supone una importante amenaza para el mismo.

Además de la caza y de la destrucción del entorno, por lo tanto, la acción del hombre también atenta contra los ecosistemas con la introducción de especies foráneas.

Se trata de un asunto peliagudo que concentra la atención de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN). A través de su Comisión de Supervivencia de Especies ha realizado una lista de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo.

10 especies invasivas

En este post nos centramos en la fauna. A continuación, veremos una selección aleatoria de una decena de animales cuya presencia en ecosistemas que les son ajenos ocasionan problemas. La casuística es muy variada, pero la esencia del problema se repite.

Huelga decir que, cuando se llevan a cabo políticas de exterminio su derecho a la vida no se toma en absoluto en consideración. Tras catalogarse como plagas, se suele dar vía libre a sus capturas.

Cotorras

Las cotorras llegaron a España como mascotas exóticas en los años 70 y desde entonces las que se escaparon y se soltaron voluntariamente empezaron a reproducirse. Actualmente se cuentan por miles. Sobre todo, pertenecen a las especies de cotorra argentina (Myiopsitta monachus) y cotorra de Kramer (Psittacula krameri)

Ardilla gris

Las ardillas grises están reduciendo el territorio de las ardillas rojas en el

Reino Unido, siendo éstas las autóctonas y aquellas las consideradas invasoras. Su introducción se hizo por el ser humano, que las tenía como mascotas, procedentes de los Estados Unidos.

 

Plasmodium relictum

La malaria aviar se extendió a través de aves exóticas que los colonos llevaron a Hawái. Su expansión se produjo a través de un mosquito, el Culex quinquefasciatus, que llegó en 1826 por mar, concretamente en los barriles de agua de una embarcación.

La Malaria aviar, junto con este vector, supuso la extinción de numerosas especies de aves nativas que carecían de resistencia, y sigue haciéndolo en distintas áreas del planeta. La Plasmodium relictum, por ejemplo, también es responsable de las infecciones de especies de aves en Perú.

Cerdos salvajes

Los cerdos asilvestrados eran en su origen animales domésticos que, bien por escaparse o liberarlos, prosperaron en su nuevo medio y acabaron formando parte del entorno. La especie Sus scrofa forma parte de la lista que engloba a las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo, elaborada por The Global Invasive Species Database, a partir de información de la IUCN.

La mangosta javanés

La Mangosta javanés (Herpestes javanicus) es oriunda de Irán, India, Península Malaya y Myanmar, y se introdujo a finales del siglo XIX para controlar las ratas. Su irrupción en ecosistemas de Mauricio, Indias occidentaels y Hawái se convirtió en un gran problema, ya que ocasionó la extinción de distintas especies.

Culebra arbórea café

Se trata de una especie autóctona de Australia, Papua Nueva Guinea, Islas Salomón y Indonesia. Se cree que llegó a Guam, isla situada en el Pacífico Occidental, como polizón en un avión militar. Fue a mediados del siglo pasado, y en los años 70 se había expandido. Su peligro radica, sobre todo, en constituir una amenaza para la diversidad de ésta y otras islas de clima tropical.

Pitones birmanas en los Everglades

La sobrepoblación de serpientes pitones birmanas en el parque nacional de los Everglades es una problemática que ha dado la vuelta al mundo. Reducir la presencia de los reptiles invasores, mascotas o descendientes de mascotas, no consigue acabar con el drama ambiental que suponen.

La tortuga de Florida

También conocido como galápago de Florida, son una de las mascotas más populares que se podían encontrar en las tiendas de animales hace unos años. Las Trachemys scripta tiene ahora prohibida su introducción en toda Europa para evitar la suelta incontrolada, ya que provocan daños en los ecosistemas.

La Gambusias

Son unos pececitos de tamaño ínfimo, procedentes de las aguas dulces del este y sur de los Estados Unidos. El problema lo creó el ser humano con su introducción intencional para controlar a los mosquitos. Si bien eran efectivos, los depredadores autóctonos no lo eran menos, opinan voces expertas. Se comenzaron a introducir a principios del siglo pasado y sigue haciéndose.

Perca del Nilo

La introducción de la Perca del Nilo (Lates niloticus) en el Lago Victoria en 1954 para aumentar los recursos pesqueros, mermados por la sobrepesca no fue buena idea. Muy al contrario, desde su llegada se multiplicaron las extinciones de peces autóctonos y se produjeron reacciones en cadena que resultaron nefastas para el ecosistema y para la economía local de subsistencia.

Por un lado, se disparó la deforestación para secar las capturas de esta perca. Por otra parte, el exceso de residuos orgánicos ocasionó una plaga de algas que redujeron el oxígeno del agua, disparando a su vez la mortandad de los peces.

10 animales que hemos convertido en especies invasoras (ecologiaverde.com)

8/12/2020