By ExpokNews

9 abril 2024

Por Gemma Santana

La participación en las elecciones presidenciales del año 2018 fue de 63.4%. Este porcentaje se incrementó ligeramente con respecto a la participación del año 2012 (63.1%) –aún no se ha desbancado la participación del año 2000, que fue de 64%–. ¿Preocupante? Sí, porque del 2005 al 2017, el promedio de participación en las elecciones de los países miembros de la OCDE disminuyó de 71.5% a 69.1%. Además, otro dato preocupante es que, en prácticamente todos los años electorales, la población de 19 y hasta 34 años, y de 80 o más, representan los grupos menos participativos, de acuerdo con información del Estudio muestral sobre la participación ciudadana en las elecciones federales de 2018, que realizó el todavía Instituto Nacional Electoral –hoy Instituto Federal Electoral–. El voto joven representa más del 38% de la población.

Ahora, ¿por qué es importante que las juventudes salgan a votar? Porque es la manera de hacer una revolución que realmente cambie las condiciones del país. Es la manera de ser proactivos para crear mayores y mejores empleos, de exigir seguridad cuando salgamos a la calle, de exigir la conservación de áreas verdes, de mejores condiciones del transporte público, de un mejor sistema de justicia y de mayor transparencia. Sencillamente no salir a votar es poner en riesgo nuestra libertad.

El abstencionismo deja el espacio libre a los líderes que se alimentan del fanatismo de las personas, y beneficia a partidos políticos que logran ideologizar a una parte de la población. Y no necesitamos ideologías, necesitamos personas conscientes de que tendrán incidencia en las decisiones que se tomen en su país. Cuando no se participa en la toma de decisiones se dificulta exigir resultados, porque quienes estén en el poder no los habrán escuchado.

El compromiso va más allá de votar para elegir presidente de la República, es fundamental entender quiénes son los candidatos a senadores, a diputados, a presidentes municipales. Entendamos que son los que ejercen el gasto público, los que aprobarán leyes y los que tomarán decisiones sobre recursos tan importantes como el agua y sobre la generación de energías limpias –y que respiremos o no aire contaminado–. Ellos también toman decisiones sobre derechos humanos, sobre el sistema de justicia, el de salud –tan impactado en los últimos años–. A menor participación, más abuso y más poder.

Las juventudes votan menos porque no creen en los políticos, y en la política. Y esto sucede con justa razón, porque están decepcionadas, porque hay inconsistencia, hay incongruencia –ven a políticos que saltan de un partido a otro por mera conveniencia, no porque realmente busquen un impacto positivo para la ciudadanía–. También son conscientes de la corrupción y de cómo los políticos se enriquecen fácilmente, de cómo prometen y no cumplen. Los jóvenes simplemente no creen en el sistema.

Urge un voto masivo. Nadie tiene por qué elegir por nosotros.

Ahora, ¿cómo luciría un gobierno que escucha a sus juventudes? Como uno progresista y vanguardista. Sería un gobierno preocupado, con una visión de largo plazo; que detecta los buenos proyectos, los adopta y los mejora; que se preocupa por el presente y también por el futuro, que garantiza mejores condiciones de vida. Un gobierno que escucha a los jóvenes, a su ciudadanía, no divide, al contrario, une.

¿Se puede lograr un gobierno que incremente la participación de la juventud? Sí, por supuesto, vemos avances en países como Chile, donde se estableció la obligatoriedad del voto en 2022 –se logró la participación del 85% de la población–. En Brasil, por ejemplo, ¡existe la organización civil Politize!, enfocada en lograr que cada vez más gente se interese por la política e incremente su participación. En su página en internet se puede leer: “Brindamos educación política a cualquier persona, en cualquier lugar, de manera fácil y gratuita, siempre desde el respeto a la pluralidad de ideales”.

La participación ciudadana genera mucha presión a los que llegan al poder, porque queda claro el interés de la población. Es la mejor manera de hacerse escuchar y protestar –por ejemplo, protestar ante el aumento del 64.2% de la tasa nacional de delincuencia organizada en los últimos ocho años, de acuerdo con el Índice de Paz México 2023 y ante los 10 feminicidios que ocurren diario con una tasa de impunidad arriba de 95%, según el diario El País. Y la lista continuaría…

Desde el pasado mes de febrero, más de 100 organizaciones de la sociedad civil –como el Centro Mexicano para la Filantropía (CEMEFI), el Colegio de Abogados del Estado de México, Disruptivo, Ilab, Voto x el Clima, entre muchos otros– juventudes y activistas, creamos la iniciativa “Hablemos de lo que importa” con la finalidad de escuchar a las juventudes, sus derechos, temas que les importa y relacionarlo con su voto.

Este proyecto es un concurso en el que se invita a los jóvenes de entre 18 y 35 años a que suban de uno a tres videos a redes sociales como Tiktok, Facebook, Instagram o X, donde hablen de qué es lo que los motiva a participar en las próximas elecciones, y sobre los temas que tienen que abordarse para definir el futuro de México. Por ejemplo, una joven podría crear un video haciendo alusión a poder salir a la calle y sentirse segura, sin miedo. Y para ella sería importante votar para exigir que se instalen luminarias y haya mayor seguridad en su colonia.

Los cinco mejores videos a nivel nacional serán reconocidos con viajes a La Paz, Baja California Sur o a la Reserva De Montes Azules, en Chiapas. La fecha límite para publicar los videos es el 15 de mayo. ¿Más información? Visita https://hablemosdeloqueimporta.org/

Que nadie más decida por los jóvenes. La participación ciudadana y ejercer nuestro derecho al voto no solo nos visibiliza, sino que crea mayor responsabilidad y compromiso en los líderes para conducir a nuestro país en la dirección del desarrollo, crecimiento y seguridad. ¡Vota!

https://www.expoknews.com/por-que-el-voto-de-los-jovenes-puede-disminuir-la-delincuencia/

10/04/2024