11 junio, 2021

El cáncer se considera como una enfermedad de carácter genético, donde va a existir una multiplicación anormal de células, que pueden generarse en cualquier parte del cuerpo y pueden dispersarse a diferentes tejidos (NCI, 2015).

No obstante, en el escenario ideal, las células del cuerpo se multiplican de forma controlada y en caso de que desarrollen alguna mutación se autodestruyen (Puente & de Velasco, 2021). Se considera que los causantes del cáncer son los cambios genéticos (a veces heredados) en combinación de los factores ambientales como los rayos ultravioleta, el humo del tabaco, radiación, estilo de vida, incluso la edad (Mayo Clinic, 2019).

Cabe destacar que se pueden definir varios tipos de cánceres, cada uno recibe el nombre del órgano o tejido desde donde se origina. A manera de síntesis, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), manifiesta la siguiente clasificación según su tejido:

  1. Carcinoma: originado en células epiteliales, mismas que rodean a los órganos, glándulas o células epiteliales.
  2. Sarcomas: se originan en el tejido conjuntivo ya sean músculos, huesos,cartílagos o tejido graso.
  3. Leucemias: originadas en la médula ósea.
  4. Linfomas: desarrollados  a partir del tejido linfático, por ejemplo, en los ganglios y órganos linfáticos.

Como contraparte, los nanomateriales son usados tanto para consumo como para tratamientos en medicina. Podemos incluir a la inmunoterapia, que se basa en la manipulación de los linfocitos T con el fin de que destruyan las células mutadas ( Stephan et al., 2017).

En el Instituto de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson en Seattle, un grupo de científicos rediseñaron esta técnica de inmunoterapia con el uso de nanopartículas biodegradables. Es la primera tecnología en la que se programa rápidamente el reconocimiento de las células cancerosas en los linfocitos T(glóbulos blancos) sin que estos se extraigan y manipulen (Stephan et al., 2017).

Dichas partículas, transportan receptores antígenos quiméricos, mismos que identifican y eliminan los tumores.  Los receptores, al ser adheridos inmediatamente a los linfocitos T,  omiten el paso del cultivo in vitro, optimizando el tiempo en el que se comienza a tratar la enfermedad desde su diagnóstico (Stephan et al., 2017).

En conclusión, gracias al uso de las nanopartículas en modelo preclínico de leucemia en ratones, se comprueba la eficacia de la técnica anterior a comparación con la quimioterapia.

No obstante, aún quedan muchos estudios que realizar para poder escalar a las pruebas en los humanos (Stephan et al., 2017).

https://contexto.udlap.mx/nanotecnologia-contra-el-cancer/

27/06/2021